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sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Terremotos en Bolivia: ¡Prepárate para lo inesperado!

Con un reciente sismo de magnitud 4,5 en Potosí, es clave saber cómo reaccionar ante un terremoto. Aquí te damos algunas recomendaciones.

Por Mauricio Antezana · 13 de agosto de 2026

Bolivia sigue experimentando una actividad sísmica moderada, y aunque no hay reportes de temblores de gran magnitud en los últimos meses, el reciente sismo de 4,5 grados Richter en Potosí nos recuerda la importancia de estar preparados para cualquier eventualidad. Este movimiento sísmico, debido a su profundidad, probablemente no causó daños en la superficie.

El Observatorio San Calixto señala que el peligro sísmico varía en el país, siendo el occidente y la región central las áreas con mayor riesgo, mientras que el oriente presenta menores niveles de amenaza. En particular, Cochabamba y parte de Chuquisaca están en zonas con fallas geológicas activas, lo que aumenta el riesgo en estas regiones.

Según el mapa de amenaza sísmica de 2019, el centro de Bolivia enfrenta un periodo de retorno sísmico de 475 años, lo que implica un 10% de probabilidad de experimentar un terremoto fuerte en cualquier momento. Ante esta situación, las autoridades insisten en la necesidad de estar preparados, ya que un sismo puede durar solo unos segundos.

René Camacho, de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación de Cochabamba, subraya la importancia de capacitar a la población sobre cómo actuar antes, durante y después de un temblor. Para ello, se están desarrollando planes de contingencia que incluyen simulacros prácticos para enseñar a la población cómo reaccionar.

En caso de un sismo, es fundamental mantener la calma y conocer los puntos seguros dentro de los edificios. Prepararse con anticipación es clave, y cada hogar debería contar con un plan de evacuación claro. Tras el temblor, la prioridad es evacuar de manera ordenada utilizando las salidas de emergencia previamente identificadas.

Como parte de la preparación, se recomienda tener una mochila de emergencia lista en casa, que incluya agua, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios, linternas con baterías, una radio portátil, dinero en efectivo, copias de documentos y artículos de higiene personal. Tener estos recursos a mano puede marcar la diferencia en las primeras 72 horas tras un evento sísmico.