Sánchez Berzaín amenaza con llevar su caso a instancias internacionales
El exministro Carlos Sánchez Berzaín respira un poco tras la anulación de su aprehensión, pero no se duerme en los laureles y ya planea acciones si el TCP revierte la decisión.
Recientemente, la Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba decidió anular los mandamientos de aprehensión contra Carlos Sánchez Berzaín y otros exfuncionarios del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, relacionados con los sucesos de 2003. Sin embargo, esta resolución aún debe ser revisada por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).
La anulación se dio mediante una acción de libertad, donde se alegó que el proceso había violado derechos fundamentales como el debido proceso y la presunción de inocencia. A pesar de esto, el exministro no se siente del todo seguro, ya que considera al TCP como un órgano que responde a intereses políticos del actual gobierno.
En una entrevista con Correo Play, Sánchez Berzaín no dudó en expresar su inquietud. Si el TCP decide revertir la anulación, él está listo para llevar su caso a instancias internacionales. Asegura que ya planea presentar una demanda contra el Estado boliviano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, debido a la supuesta violación de sus derechos.
"Les voy a ganar", afirmó, subrayando que aunque el proceso pueda extenderse por uno o dos años, la resolución internacional impactará severamente en el sistema de justicia de Bolivia.
Sánchez Berzaín aclaró que su objetivo no es escapar de la justicia, sino buscar claridad sobre los acontecimientos de septiembre y octubre de 2003. Criticó el decreto de amnistía firmado por Carlos Mesa, considerando que favoreció a los responsables y limitó una investigación adecuada sobre las muertes y bloqueos que ocurrieron en ese periodo.
Finalmente, hizo un llamado para que cualquier nueva investigación incluya a todos los involucrados, mencionando específicamente a Carlos Mesa y Evo Morales, a quienes acusa de haber sido parte de una conspiración contra la democracia en Bolivia.