Roberto, el cochabambino que vivió un semestre en Puebla
Roberto Pérez, estudiante de marketing, se aventuró a vivir en México y descubrió un mundo lleno de cultura y nuevas oportunidades en su carrera.
Estudiar en el extranjero puede cambiar las perspectivas de vida y carrera. Un estudio de la Comisión Europea indica que los profesionales que han tenido esa experiencia tienen un 23% menos de probabilidades de estar desempleados cinco años después de graduarse. En este contexto, Roberto Pérez Suárez, un joven de Cochabamba que estudia Publicidad y Marketing en la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), tuvo la oportunidad de realizar un intercambio en la Universidad Iberoamericana de Puebla, México.
Para Roberto, este intercambio no solo fue una oportunidad académica, sino también un viaje personal que le permitió salir de su zona de confort y explorar un nuevo entorno. "Aprendí que el marketing tiene un universo por descubrir, y definitivamente quiero experimentar eso, tanto en Bolivia como fuera", comenta emocionado.
La movilidad internacional brinda a los estudiantes la chance de aprender y adaptarse en un entorno nuevo. No se trata solo de cambiar de aula, sino de sumergirse en una cultura diferente, forjar nuevas conexiones y comparar métodos de estudio. Según la UNESCO, esto enriquece el conocimiento y mejora la empleabilidad en un mercado laboral global.
Descubriendo Puebla: una ciudad llena de historia y cultura
Puebla, situada a unos 100 kilómetros al este de Ciudad de México, es conocida por su rica historia y arquitectura. Fundada en 1531, su centro histórico fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987, gracias a su mezcla de estilos europeos y americanos. Para Roberto, esta ciudad representó un mundo nuevo, lleno de colores, sabores y tradiciones que lo dejaron impresionado.
"La cultura mexicana es increíble, desde su comida hasta su arte. Realmente me impactó", comparte Roberto, quien también se maravilló con la famosa talavera, un arte que tiene Denominación de Origen desde 1995.
Al principio, el tamaño del campus de la Ibero Puebla lo abrumó. "Era tan grande que a veces me perdía. La metodología de enseñanza era diferente, más al estilo americano, pero me adapté rápidamente", explica.
Sin embargo, dejar a su familia y amigos en Cochabamba fue un desafío. "Extrañé mucho a mis seres queridos. Adaptarse a una ciudad tan grande como Puebla y a un nuevo estilo de vida fue complicado", recuerda.
La experiencia de Roberto no solo fue académica. Durante su tiempo en Puebla, hizo amigos de diversos países como Ecuador, Guatemala y Francia, lo que enriqueció aún más su vivencia. "Viajamos juntos a varias ciudades y eso fue lo mejor de mi intercambio", menciona.
La Universidad Iberoamericana Puebla, establecida en 1983, es una de las más destacadas de México y su calidad educativa está respaldada por diversas acreditaciones. Para Roberto, haber estado allí le abrió un nuevo horizonte en su carrera, fortaleciendo su perfil profesional.
A su regreso a Cochabamba, Roberto se siente enriquecido por sus experiencias en Puebla. La internacionalización es parte del enfoque de Unifranz, que busca que sus estudiantes aprovechen estas oportunidades. Así, Roberto se despide de México con nuevas perspectivas y amistades que perdurarán.