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viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

Recortes en subvenciones: ¿un golpe al bolsillo de los bolivianos?

El Gobierno de Rodrigo Paz está evaluando eliminar más subsidios, además del de combustibles, como parte de un acuerdo con el FMI que busca ajustar las finanzas públicas.

Por Diego Rocha · 10 de septiembre de 2026

El Gobierno de Bolivia, liderado por Rodrigo Paz, se encuentra en proceso de revisión de varias subvenciones estatales. Esto incluye la eliminación del subsidio a los combustibles, como parte del acuerdo económico firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si se aprueban estas medidas, los costos de energía para hogares y empresas podrían aumentar de manera significativa.

El acuerdo con el FMI estipula una estrategia para reducir progresivamente las subvenciones y el gasto público, con el objetivo principal de disminuir el déficit del sector público, considerado uno de los principales problemas económicos en Bolivia. Se prevé un ajuste fiscal que equivaldría a aproximadamente el 8,5% del PIB entre 2026 y 2029.

En cuanto a los combustibles, el memorando menciona que durante 2026 se mantendrán los precios internos, pero a partir de enero de 2027 se buscará avanzar hacia una recuperación de costos. Además, el Presupuesto General del Estado para ese año no incluirá recursos para subsidiarlos.

Impacto en otros sectores

Sin embargo, el acuerdo va más allá del diésel y la gasolina. También se contempla la eliminación gradual de los controles de precios en alimentos y energía, así como la racionalización de la inversión pública y la reestructuración de empresas estatales que no sean financieramente sostenibles.

El Gobierno argumenta que estas acciones son parte de un programa de 36 meses para estabilizar las finanzas públicas. Según el acuerdo, se espera un financiamiento adicional de alrededor de $us 1.900 millones del FMI, así como de otros organismos como el BID y la CAF.

Las medidas buscan reducir el peso de las subvenciones sobre las cuentas públicas.

Sin embargo, la preocupación surge respecto a cómo estas decisiones afectarán a la población. La eliminación o reducción de los subsidios podría trasladar el peso de los costos reales de energía y otros servicios a los consumidores y empresas, lo que impactaría directamente en sus economías diarias.