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viernes 11 de septiembre de 2026

Sociedad

Pacientes deben desembolsar hasta Bs 5.000 por resonancias magnéticas

El resonador magnético público de Sucre está fuera de servicio desde 2025, obligando a los pacientes a recurrir a costosos estudios en clínicas privadas.

Por Mauricio Antezana · 1 de septiembre de 2026

Desde 2025, el único resonador magnético público en Sucre ha dejado de funcionar, lo que ha llevado a muchos pacientes a buscar atención en el sector privado, donde los costos de los estudios varían entre Bs 3.000 y Bs 5.000. Este lamentable panorama ha motivado a la Gobernación a gestionar recursos para restaurar el equipo.

El resonador, que fue instalado en 2012, fue un gran avance para la atención en salud, permitiendo atender a entre 17 y 20 pacientes por día en sus primeros años. Sin embargo, a partir de 2022, comenzó a presentar fallas que lo llevaron a su inoperatividad actual.

José María Romero, jefe de la Unidad de Resonancia Magnética del Instituto Gastroenterológico Boliviano-Japonés, destacó que el resonador no solo era utilizado por pacientes de Sucre, sino también de otras provincias y departamentos. La falta de mantenimiento y reposición de componentes ha contribuido a su prolongada inactividad.

Los costos en clínicas privadas están afectando a muchos, especialmente a aquellos que requieren estudios complejos como la colangiorresonancia. Antes, estos estudios no tenían costo gracias al Sistema Único de Salud, pero ahora los pacientes deben afrontar costos significativos.

De lo que no les costaba nada… a 3.000, 5.000, realmente es algo importante para todos nuestros pacientes

Reparar el resonador no es tarea sencilla. Romero explicó que hay problemas tanto de software como de hardware, y que muchos componentes han llegado al final de su vida útil. La inversión necesaria para ponerlo en funcionamiento de nuevo se estima entre Bs 9 millones y Bs 10 millones, mientras que adquirir uno nuevo costaría alrededor de Bs 35 millones.

A pesar de los retos, Romero mencionó que una vez asegurados los fondos, la reparación podría completarse en un plazo de una a dos semanas, y se tiene la intención de modernizar el equipo con tecnología más avanzada, incluso incorporando inteligencia artificial.

Mientras se realizan estas gestiones, los pacientes del sur de Bolivia siguen sin una opción pública para acceder a resonancias magnéticas, lo que representa un gran desafío para el sistema de salud en la región.