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viernes 11 de septiembre de 2026

Sociedad

Olmos asegura que una nueva ley no es suficiente para salvar la educación en Bolivia

La experta en educación Mónica Olmos destaca que la calidad educativa en el país se enfrenta a múltiples desafíos, y que cambiar la ley no garantiza resultados inmediatos.

Por Andrea Claros · 2 de agosto de 2026

Mónica Olmos, conocida especialista en temas educativos, manifestó en una entrevista que cambiar la legislación educativa no es la única solución para mejorar la calidad de la educación en Bolivia. Asegura que, aunque se implemente una ley ideal, los resultados no se verían de inmediato.

Olmos, quien cuenta con 28 años de experiencia docente y varios títulos en Ciencias de la Educación, expresó su preocupación sobre la situación actual del sistema educativo boliviano. Según ella, los estudios internacionales han mostrado una tendencia alarmante desde 2019. Además, criticó la postura del Magisterio, que ha adoptado una actitud reactiva frente a los intentos de cambio del Ministerio de Educación, lo que podría obstaculizar las transformaciones necesarias.

Sobre la ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, que ha estado vigente por 16 años, Olmos sostiene que no solo es un problema normativo. La especialista enfatiza que la educación enfrenta un estado crítico que va más allá de la ley, ya que se requiere una transformación integral que involucre al Estado, a los maestros, y a la sociedad en general.

Olmos plantea una serie de preguntas sobre el compromiso de la sociedad y de los educadores para mejorar la educación. Cree que para lograr cambios significativos, es fundamental replantear cómo se capacita a los maestros, cómo se les contrata y cómo se evalúa su trabajo, además de la necesidad de generar un diálogo más efectivo entre el Estado y el sector educativo.

En cuanto a las intenciones del Gobierno de implementar cambios en la ley 070, Olmos considera que hay consenso sobre la necesidad de una nueva legislación. Sin embargo, advierte que no se deben descuidar las necesidades urgentes, como la creación de un nuevo currículo y materiales didácticos antes de febrero de 2027, sin esperar a que una nueva ley esté en vigor.

Finalmente, sobre el papel del Ministerio de Educación, Olmos señala que ha estado lidiando con varios problemas y conflictos, lo que podría haber limitado su capacidad para implementar cambios significativos. Confía en que, si logran establecer un nuevo currículo y textos para las escuelas en ese plazo, será un avance importante en el proceso educativo.