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miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Mafias cambian de juego: de diésel a gas, alerta el Gobierno

El Gobierno boliviano advierte que las mafias ahora están desviando garrafas de gas licuado, tras haber pasado por el diésel y la gasolina. Se intensificarán los controles para garantizar el abastecimiento al público.

Por Camila Veizaga · 21 de octubre de 2026

Las autoridades gubernamentales han identificado un cambio en las operaciones de las mafias que se dedican a la comercialización ilegal de combustibles. Inicialmente, estas organizaciones se enfocaron en el diésel, luego en la gasolina, y actualmente se están moviendo hacia las garrafas de gas licuado de petróleo (GLP). Ante esto, se ha decidido aumentar los controles para asegurar que la población reciba el suministro necesario.

El ministro de Hidrocarburos, Óscar Mario Justiniano, destacó durante una conferencia de prensa que "la mafia va cambiando de producto". Este comentario fue realizado en medio de una creciente demanda de garrafas de gas en distintas partes del país, donde la gente ha comenzado a formar filas por la falta de este recurso.

Justiniano señaló que la notable diferencia de precios entre Bolivia y los países vecinos, como Perú, está alimentando el desvío de garrafas para su posterior reventa. Mencionó que una garrafa de gas en Perú puede costar más de 100 bolivianos, mientras que en Bolivia está fijada en 22,50 bolivianos.

Durante el mes de octubre, se han llevado a cabo operativos en los que se han confiscado un total de 659 garrafas de GLP. En estas acciones también se logró incautar 14,097 litros de gasolina, se detuvo a nueve personas y se secuestraron tres vehículos, según el balance ofrecido por el ministro Marcelo Blanco.

Justiniano añadió que las garrafas suelen ser desviadas antes de alcanzar sus destinos finales, lo que ha sido identificado en varias regiones, incluyendo Beni, Sucre y El Alto. "Las garrafas tienen que llegar a un lugar específico, pero están siendo desviadas", comentó el ministro.

Se prevé que las operaciones de control se mantendrán con la colaboración de la policía, y el Gobierno tomará medidas severas contra aquellos involucrados en la venta irregular de gas. Justiniano hizo un llamado a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para que cumpla con su responsabilidad de fiscalizar y regular los precios de venta de las garrafas, asegurando que no se vendan a un precio superior al establecido.