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viernes 11 de septiembre de 2026

Cultura

Luca García: el saxofonista que conquista las plazas tarijeñas

Luca García, un talentoso saxofonista argentino que encontró su hogar en Tarija, combina su pasión por la música con su amor por su hija, mientras sueña con un disco propio y un futuro en la panadería.

Por Mauricio Antezana · 14 de agosto de 2026

Luca García, oriundo de Salta, Argentina, ha dejado atrás las esquinas peligrosas para hacer de las plazas su escenario. Este saxofonista de 34 años comparte su tiempo entre tocar en eventos y disfrutar de los momentos con su hija de cuatro años, quien ya reconoce cuando su papá se prepara para actuar.

Tras llegar a Bolivia hace más de diez años, Luca se estableció en Tarija, donde ha encontrado un estilo de vida que valora profundamente. A diferencia de Cochabamba, que le recordaba a su pasado, Tarija le ofreció la paz que buscaba y una rutina que sigue al pie de la letra: trabaja en eventos de jueves a sábado y dedica los demás días a tocar en la plaza y pasar tiempo con su pequeña.

El saxofón llegó a su vida de manera inesperada. Anteriormente, formaba parte de una banda de covers, donde tocaba la guitarra. Su amor por el saxofón nació al replicar solos de oído. Su padre le regaló su primer saxofón, y desde entonces ha tenido cinco en total, cada uno con su propia historia. Aunque ha tenido pérdidas y ventas desafortunadas, ahora tiene los instrumentos que necesita para seguir su camino en la música.

Aparte de la música, Luca se ha aventurado en la panadería. Después de aprender varias habilidades en una granja, está construyendo un horno de barro en su casa para vender pan y otras delicias. "Me encanta amasar, hacer fideos, y en el futuro, empanadas", comenta con una sonrisa, mostrando su deseo de diversificar su vida laboral más allá de la música.

Al tocar, Luca experimenta una transformación. En el escenario, se siente más libre y creativo, capaz de dejarse llevar por la música, sin importar cuántas personas lo estén mirando. Se compara con un futbolista, disfrutando de los elogios y enfrentando las fallas con humildad. Su repertorio no tiene límites, abarca desde baladas románticas hasta cumbia y jazz, adaptándose a lo que el público pide en cada presentación.

Luca también tiene sueños creativos. Aunque se considera modestamente un compositor, tiene la intención de grabar un disco instrumental titulado "Algo más o menos como ayer, pero ahora", en el cual cada canción evocará una sensación única. Sin embargo, aún necesita los recursos para llevar a cabo su proyecto, aunque tiene un cuaderno lleno de ideas y melodías.

A lo largo de su vida, ha aprendido a no rendirse, a pesar de las dificultades y las conexiones limitadas con su familia en Argentina. En su nueva vida en Tarija, ha encontrado una mezcla de cariño y envidia por ser un músico callejero que ha logrado hacerse un lugar en la comunidad. Luca no busca la fama, solo desea que su música sea más reconocida y que la gente sepa quién es realmente. Mientras tanto, sigue tocando en las plazas, regalando su música como si fueran goles, disfrutando de cada instante.