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miércoles 28 de octubre de 2026

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Los squishies en la mira: ¿son realmente seguros?

Aunque parecen inofensivos, estos juguetitos han generado alarma por varios accidentes que involucran quemaduras y otras lesiones. Conoce los riesgos y recomendaciones.

Por Ximena Delgadillo · 4 de octubre de 2026

Los squishies son esos juguetes suaves, coloridos y con aromas que parecen inofensivos, pero han comenzado a levantar preocupaciones por su seguridad. Algunos casos reportados incluyen quemaduras, daños en los ojos y exposición a sustancias peligrosas de su interior.

Un análisis realizado por Business Insider reveló que algunos squishies han explotado o se han roto, liberando su contenido sobre los niños. Esta investigación consultó a padres, médicos y entidades reguladoras para entender mejor la situación.

Desde 2024, los Centros de Toxicología de Estados Unidos han recibido más de 11.500 reportes relacionados con estos juguetes, con un notable incremento en los primeros seis meses de 2026. La Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor (CPSC) también ha indicado un aumento en los informes sobre incidentes.

Entre los accidentes reportados, se destaca el de Violet Zerbst, una niña de 10 años que sufrió quemaduras en su rostro tras colocar un squishy en el microondas por 30 segundos. Al sacarlo, el juguete explotó y le lanzó una sustancia caliente, lo que generó severas lesiones.

Lesiones en el uso normal

No solo los squishies calentados presentan riesgos. Un caso en Gales involucró a Hudson, un niño de 4 años que se lastimó cuando un juguete en forma de dumpling se rompió mientras jugaba. El contenido del juguete afectó su visión y requirió atención médica.

Los materiales usados para fabricar estos juguetes han sido objeto de críticas. No todos los squishies están hechos de los mismos componentes, y en algunos casos, los ingredientes no están correctamente etiquetados en el empaque, lo que genera incertidumbre sobre su seguridad.

Para quienes usan estos juguetes, las autoridades recomiendan revisar las instrucciones del fabricante, evitar el uso en microondas o exposición a altas temperaturas, y asegurarse de que la cubierta esté en buen estado. También es aconsejable verificar la procedencia y el etiquetado, especialmente en productos comprados de manera informal.