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sábado 12 de septiembre de 2026

Policial

La UE se la juega por la Policía Boliviana en la lucha contra el crimen organizado

Con el objetivo de hacer frente al crecimiento del narcotráfico y otros delitos, la Unión Europea reforzará su colaboración con la Policía Boliviana a través de capacitación y asistencia técnica.

Por Mauricio Antezana · 11 de agosto de 2026

La Unión Europea ha decidido intensificar su apoyo hacia la Policía Boliviana, enfocándose en el aumento de criminalidad relacionado con el narcotráfico y el sicariato en el país. Esta colaboración incluirá formación, intercambios de información y fortalecimiento de capacidades para combatir eficazmente el crimen organizado.

El Ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, destacó la importancia del trabajo en conjunto y la necesidad de un intercambio efectivo de experiencias y datos entre países para hacer frente a los índices de criminalidad.

En este marco, se firmó un Memorándum de Entendimiento entre el Ministerio de Gobierno y la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIAP). Este acuerdo forma parte del proyecto denominado “Apoyo policial de la UE a la Fuerza Especial de la Policía de Bolivia para la Lucha Contra el Crimen Organizado. Fase II 2024-2028”.

María Antonia Díez García, representante de la FIAP, explicó que expertos en seguridad de España, Italia y Francia estarán involucrados en la capacitación de los efectivos bolivianos. Las áreas prioritarias de esta cooperación incluyen el narcotráfico, la legitimación de ganancias ilícitas y la trata de personas, además de reforzar los equipos de investigación.

Díez García subrayó que la cooperación penal internacional es esencial en la lucha contra delitos que cruzan fronteras. El acuerdo apunta a mejorar las instituciones bolivianas y dotarlas de las herramientas necesarias para una mejor persecución del crimen.

Dentro de este contexto, Oviedo anunció el lanzamiento del Plan “Fronteras Seguras”, que se implementará inicialmente en Guayaramerín, Cobija, Puerto Suárez y San Matías, con el objetivo de establecer una vigilancia constante en las áreas más críticas de la frontera con Brasil. Esta estrategia busca frenar la salida de cocaína, prevenir el robo de vehículos y controlar la entrada de personas con antecedentes delictivos.