La OEA exige elecciones y libertad para presos en Nicaragua
Este viernes, la OEA votó a favor de una resolución que solicita a Nicaragua que celebre elecciones y libere a los detenidos políticos, en medio de una crisis que se intensifica.
En una reunión extraordinaria llevada a cabo en Washington, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó por unanimidad una resolución que pide a Nicaragua la realización de elecciones y la liberación incondicional de los presos políticos, tras el anuncio del presidente Daniel Ortega de que no se llevarán a cabo más comicios en el país.
La resolución no solo demanda elecciones, sino que también hace un llamado a restablecer la separación de poderes, a revelar la situación de los desaparecidos y a devolver la nacionalidad a quienes la han perdido. Sin embargo, no se mencionan sanciones específicas contra el gobierno de Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
De los 34 estados miembros de la OEA, solo siete enviaron a sus cancilleres a la reunión: Guatemala, Paraguay, Jamaica, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Haití. El resto envió representantes de menor rango. La resolución fue impulsada principalmente por países como Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana.
Se creó un grupo ministerial que deberá dialogar con las autoridades nicaragüenses y la oposición, además de presentar recomendaciones en un plazo de 90 días. Brasil, que votó en contra de la convocatoria, se opuso a que Nicaragua fuera considerada una amenaza para la paz y seguridad de la región.
La OEA no celebraba una reunión de este tipo desde 2019, cuando se abordó la crisis en Venezuela. La urgencia de la resolución surge luego de que Ortega afirmara el 19 de julio que no habrá más elecciones, impulsando además cambios constitucionales que despojan de sus derechos electorales a quienes son considerados 'traidores a la patria'.
El subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, subrayó durante el evento que la "dictadura" nicaragüense ha bloqueado la llegada de la nueva embajadora estadounidense, Natasha Franceschi, quien fue aprobada por el Senado hace pocos días. En paralelo, el canciller de la República Dominicana, Víctor 'Ito' Bisonó, anunció el cierre de su embajada en Nicaragua mientras persista el deterioro democrático.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, enfatizó la urgencia de restaurar el orden constitucional y solicitó a los miembros del organismo considerar sanciones económicas que no perjudiquen a la población, así como restricciones financieras y de viaje para ciertos funcionarios. Por su parte, la relatora de la CIDH para Nicaragua, Rosa María Payá, caracterizó al país como un "estado policial" que persigue a sus ciudadanos en el exterior.
Cabe destacar que Nicaragua no participó en la reunión, ya que decidió abandonar la OEA en 2023, tras la decisión del gobierno de Ortega.