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miércoles 28 de octubre de 2026

Política

La luna de miel se acabó: el Gobierno enfrenta críticas en Nueva York

A más de diez meses de gestión del presidente Paz, la percepción sobre su administración se ha vuelto crítica, especialmente en el ámbito económico y la transparencia del Gobierno.

Por Camila Veizaga · 28 de septiembre de 2026

La relación entre el Gobierno y la población ha cambiado drásticamente, dejando atrás la idealización inicial. A lo largo de estos primeros diez meses de mandato de Paz, las expectativas han ido en declive, en medio de un contexto donde la economía se ha visto afectada por factores externos, como el aumento del precio de los combustibles provocado por conflictos internacionales en los que Bolivia no tiene participación.

El encarecimiento de la vida, que ya era una realidad antes de que el actual Gobierno asumiera el poder, parece estar empeorando. Aunque se han implementado algunas medidas paliativas, muchos se preguntan qué más puede hacerse para aliviar la carga económica sobre la población. Un tema que genera inquietud es el precio del diésel, que se ha vuelto el segundo más caro de la región, lo que lleva a cuestionar si existen subsidios para otros combustibles o si se están cobrando impuestos excesivos.

La gestión del presidente Paz ha enfrentado un problema significativo en la administración de hidrocarburos. La compra de gasolina que afectó a miles de vehículos plantea serias interrogantes, especialmente porque este incidente se ha vinculado a la esposa del presidente, lo que agrava la situación y exige una aclaración por parte del Gobierno.

La controversia se intensifica con las acusaciones lanzadas por una ciudadana llamada Beller, quien ha puesto en tela de juicio la estabilidad del Gobierno al hacer afirmaciones sobre la pareja presidencial que, aunque no han sido probadas, han dañado su credibilidad. Las especulaciones sobre el lujo del estilo de vida del presidente y su esposa no hacen más que aumentar las críticas.

Además, resulta sorprendente que no se hayan tomado acciones contra Cerimedo, quien grabó conversaciones privadas de la primera dama, ni contra Beller por hacer públicas esas grabaciones. Estas acciones son consideradas delitos y afectan la seguridad del Estado, lo que genera una sensación de impunidad que desestabiliza aún más la imagen del Gobierno.

Las acusaciones de Beller son serias y es necesario que se investiguen a fondo. La falta de acciones legales debilita la percepción de la administración y crea un ambiente de incertidumbre. La gran pregunta es cómo el Gobierno afrontará este año, si simplemente optará por ignorar las críticas y esperar que la atención se desvíe.

Mientras tanto, las imágenes del presidente y su esposa disfrutando de un evento en Nueva York, rodeados de lujo, contrastan fuertemente con los problemas que enfrenta el país. Esta situación ha llevado a muchos a cuestionar si realmente están al tanto de la realidad boliviana o si prefieren permanecer en su burbuja de felicidad lejos de la patria.