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miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

La lucha de una madre por justicia tras la muerte de su hijo cadete

María Luisa Valencia busca respuestas y justicia después de la trágica muerte de su hijo Pablo Reboso, quien falleció en circunstancias sospechosas en la Academia Nacional de Policía.

Por Andrea Claros · 7 de octubre de 2026

En la madrugada del 14 de marzo, María Luisa Valencia recibió una impactante noticia desde Oruro: su hijo, Pablo Reboso, cadete de la Academia Nacional de Policía (Anapol), estaba en serios problemas de salud. Un teniente la llamó para informarle que Pablo tenía dificultades para respirar y requería atención médica inmediata.

María Luisa llegó a La Paz horas más tarde y descubrió a su hijo en un estado alarmante. Pablo estaba en el baño del hospital, temblando, llorando y vomitando sangre. A pesar de los esfuerzos médicos, el joven falleció siete días después de su ingreso, lo que dejó a su madre con un mar de dudas sobre lo que realmente sucedió.

Desde el inicio de su formación en la Anapol, Pablo había mostrado gran entusiasmo. Su madre lo había dejado allí con la esperanza de que se convirtiera en un profesional que ayudara a su país. Sin embargo, algo cambió en sus últimas semanas, y María Luisa empezó a notar un comportamiento extraño en su hijo durante sus visitas.

En su última visita, Pablo le confesó a su madre que se sentía vigilado por otros cadetes, quienes lo seguían constantemente. A pesar de sus esfuerzos por mostrar que estaba bien, su madre notó que estaba asustado y amenazado. Aun así, él le pidió que regresara al hospital, mostrando una notable preocupación por su salud.

La situación se tornó crítica cuando, tras una llamada de un médico del hospital, María Luisa se enteró de que Pablo estaba en un estado grave. Cuando llegó al hospital, lo encontró en una situación desgarradora, pidiéndole perdón y expresándole su amor, lo que rompió su corazón.

Después de su fallecimiento, María Luisa y su hija Abigail denunciaron diversas irregularidades en la investigación sobre la muerte de Pablo. Aseguran que los informes forenses revelaron hallazgos alarmantes, como un desgarro anal, y cuestionan la validez del manejo del caso por parte del Ministerio Público y el Instituto de Investigaciones Forenses.

Abigail ha expresado su frustración por la falta de avance en la investigación, mencionando que las solicitudes de justicia han sido ignoradas y que, a pesar de proporcionar nombres de supuestos agresores, aún no se han tomado acciones. La familia pide que se amplíe la investigación y se tomen en cuenta todos los testimonios que podrían aportar claridad a lo sucedido.

"Yo pido a las autoridades que este caso de mi hermano se lleve de manera transparente, que no haya irregularidades, porque yo no voy a descansar hasta hacer justicia por mi hermano".