Saltar al contenido

sábado 26 de septiembre de 2026

Economía

La economía creativa en Bolivia: el futuro del empleo y la innovación

La economía creativa en Bolivia fusiona talento y tecnología para generar empleo y nuevas oportunidades. Descubramos cómo este fenómeno se está expandiendo y qué significa para el futuro laboral del país.

Por Mauricio Antezana · 25 de septiembre de 2026

La economía creativa transforma el talento y la cultura en bienes y servicios que no solo generan empleo, sino también fomentan el emprendimiento y las exportaciones. En Bolivia, sectores como la gastronomía, la moda, la artesanía, el diseño, la producción audiovisual, el software, el marketing y los contenidos digitales demuestran que el trabajo creativo trasciende las artes tradicionales.

Uno de los grandes retos en este ámbito es medir con precisión el ecosistema creativo. Mientras que parte de este empleo se encuentra en empresas formales y plataformas digitales, otra porción se desarrolla en emprendimientos independientes, el turismo, y servicios culturales, muchas veces sin una clasificación específica.

Mauricio Rojas, investigador del Observatorio Nacional de Trabajo (ONT) de Unifranz, destaca que al analizar la demanda laboral en plataformas digitales se evidencia una gran falta de información. Si se compararan estos datos con el clasificador del Instituto Nacional de Estadística (INE), estimaría que el 1% del empleo se concentra en actividades artísticas y recreativas, entre otras.

¿Qué abarca la economía creativa?

La UNCTAD define la economía creativa como un conglomerado de actividades donde la creatividad y el capital intelectual son esenciales. Esto incluye servicios y productos relacionados con el audiovisual, diseño, música, artes escénicas, entre otros, lo que dificulta medir el empleo en este sector.

El Censo de Economía Naranja, llevado a cabo entre 2022 y 2023 por el Instituto de Progreso Económico Empresarial (IPEE) de Unifranz, reveló que en Cochabamba existen 2.260 unidades económicas y se estiman alrededor de 94.200 empleos en este sector, destacando la gastronomía, moda y artesanías.

El talento creativo no solo depende de habilidades artísticas, sino que también abarca diseño, programación, producción audiovisual y más. Santiago Laserna, experto en economía creativa, señala que el 21% de la población ocupada participa en trabajos donde la creatividad es clave.

La digitalización está ampliando el espectro de servicios creativos, permitiendo que muchos profesionales accedan a mercados globales. Según UNCTAD, las exportaciones de servicios creativos alcanzaron 1,4 billones de dólares en 2022, lo que representa un crecimiento del 29% desde 2017.

Para mejorar la situación del empleo creativo en Bolivia, es vital medir con más precisión este sector. Esto ayudaría a identificar cuántas personas trabajan en áreas creativas, sus condiciones laborales y las habilidades que demandan las empresas. Una mejor clasificación también facilitaría el entendimiento de las oportunidades de crecimiento en este campo.

Además, la formación adecuada, el acceso a financiamiento y la creación de redes son esenciales para que el talento se traduzca en empleo sostenible. Las universidades tienen un papel clave al ofrecer prácticas y proyectos que conecten a los estudiantes con el mercado, ayudando a transformar ideas creativas en soluciones viables.

En conclusión, la economía creativa en Bolivia representa una gran oportunidad para el desarrollo económico y social, pero requiere de mejores datos, formación práctica y colaboración entre diferentes actores para maximizar su potencial.