¿Fin de las trancas o más complicaciones en el camino?
El reciente decreto del presidente Paz Pereira promete simplificar trámites, pero las contradicciones surgen a cada paso. ¿Estamos realmente ante un cambio o solo es otro eufemismo?
Desde la famosa inauguración del 9 de noviembre de 2025, donde el presidente Paz Pereira anunció el fin del "Estado tranca" con la llegada de cisternas de gasolina, hemos escuchado promesas de simplificación. Ahora, con el decreto supremo Nº 5595, se busca implementar el programa "Tranca cero" para reducir burocracia y facilitar procesos administrativos.
El objetivo de este decreto es claro: eliminar la necesidad de ciertos documentos que solo dificultan el acceso a servicios esenciales. Por ejemplo, ya no deberían pedir tu certificado de nacimiento si solo necesitas presentar tu cédula de identidad para trámites como la jubilación. Pero, ¿es realmente tan sencillo?
Contradicciones del decreto y la realidad en las entidades públicas.
A pesar de lo estipulado en el decreto, algunas entidades, como "Mi Teleférico", siguen exigiendo fotocopias de la cédula de identidad, algo que va en contra de lo establecido. Cuando los usuarios reclaman, se les responde que es "política de la empresa", lo que evidencia una desconexión entre las nuevas normativas y su implementación.
Curiosamente, mientras se promueve la eliminación de obstáculos, en el Ministerio de Trabajo se ha instalado una "tranca" física, limitando el acceso a varios pisos de la institución. Esto contradice la idea de un gobierno sin barreras.
El presidente también ha lanzado la idea de implementar diplomas de bachillerato virtual. Sin embargo, es probable que las gobernaciones sigan pidiendo fotocopias de cédulas, alegando que no forman parte del gobierno central y, por lo tanto, no están obligadas a seguir el "tranca cero".
En medio de todo esto, se escucha el eco de promesas pasadas que nos recuerdan la historia política del país. Las palabras del presidente contrastan con las acciones del gobierno, llevando a muchos a cuestionar si realmente se está avanzando o solo se están cambiando los términos sin un impacto real.
Así, mientras se habla de un "Estado sin trancas", la realidad parece más bien una serie de obstáculos adicionales, lo que deja a muchos con la pregunta: ¿será que realmente estamos ante un "trancapecho" más que un "tranca cero"?