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miércoles 28 de octubre de 2026

Política

El rompecabezas de los dos tercios en la asamblea

La política en la Asamblea Legislativa se vuelve un juego de intereses donde los votos son más esquivos de lo que parecen. ¿Quién realmente controla esos dos tercios?

Por Andrea Claros · 28 de septiembre de 2026

En el ámbito político, los números pueden parecer simples, pero se complican cuando se trata de decisiones cruciales. En la Asamblea Legislativa, contar con los dos tercios es esencial, pero el verdadero reto es identificar quién realmente apoya a quién.

Rodrigo Paz, quien llegó al gobierno con el respaldo del PDC y una bancada considerable, se enfrenta ahora a un panorama incierto. Las recientes declaraciones del PDC han puesto en duda la lealtad de todos sus miembros, lo que complica la situación para el presidente.

El PDC está lejos de ser una unidad. Hay quienes apoyan a Paz, otros que siguen al vicepresidente Edmand Lara y algunos más que responden a la estructura del partido. Esta división ha hecho que el Gobierno se aleje del control de los dos tercios en la Asamblea.

Curiosamente, mientras la bancada de Paz se fragmenta, parece que está ganando votos entre sus opositores. Durante las últimas votaciones, se ha notado que los partidos no siempre votan en bloque; Libre y la Alianza Unidad, por ejemplo, han mostrado disidencias.

La situación se complica aún más con la aparición de denuncias de sobornos. Nadia Beller ha señalado que ciertos parlamentarios de Libre y Unidad estarían recibiendo 5.000 dólares mensuales por apoyar proyectos del Gobierno. Aunque los involucrados han negado estas acusaciones, el rumor ha sembrado dudas sobre la transparencia de los apoyos legislativos.

Un voto a favor de un proyecto gubernamental por parte de un opositor no necesariamente implica un soborno. La política es un espacio de negociación, y un parlamentario puede apoyar una ley por diferentes razones, desde beneficios para su región hasta acuerdos legítimos.

Sin embargo, el verdadero dilema es que muchos de estos opositores no explican las razones detrás de su apoyo, lo que genera incertidumbre sobre si sus decisiones son coherentes con el discurso por el cual fueron elegidos.

A pesar de recibir apoyo en ciertas sesiones, esto no significa que Paz tenga control absoluto sobre esos votos. La reciente censura al exministro de Economía, José Gabriel Espinoza, demostró que las alianzas pueden ser efímeras y volverse en contra del Gobierno en cualquier momento.

La conclusión es clara: Rodrigo Paz no tiene los dos tercios, pero la oposición tampoco. Lo que realmente existe son votos que fluctúan en función de los temas, el contexto y los acuerdos alcanzados. Las próximas votaciones serán clave para identificar quiénes son realmente aliados del Gobierno y quiénes defienden su posición.

Las acusaciones de sobornos deberán ser probadas o desmentidas, pero incluso si desaparecen, queda una pregunta relevante: si Paz ha perdido apoyo dentro del PDC y sigue enfrentándose a Alianza Popular y el MAS, ¿quiénes están aportando esos votos necesarios para formar mayorías?

En resumen, los dos tercios en la Asamblea no tienen un dueño claro. Es fundamental estar atentos a las condiciones y acuerdos que rigen esos votos, ya que pueden determinar el rumbo del Gobierno en el futuro.