El petróleo rompe la barrera de los 100 dólares por tensiones en el Medio Oriente
El precio del petróleo ha superado la marca de los 100 dólares impulsado por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, generando preocupación en los mercados sobre el suministro energético.
Este miércoles, los precios del petróleo alcanzaron niveles significativos debido al incremento de las hostilidades en Oriente Medio. El barril de Brent, por primera vez desde finales de julio, llegó a 100 dólares, lo que ha llamado la atención de los inversores por su posible impacto en la inflación y el suministro energético.
El Brent con entrega en noviembre llegó a tocar brevemente los 100,19 dólares por barril. Alrededor de las 07:45 GMT, su cotización se encontraba en 99,82 dólares, lo que representa un aumento del 1,94%. Por otro lado, el West Texas Intermediate (WTI) para octubre también mostró un incremento, subiendo un 1,46% hasta los 94,39 dólares.
Este aumento en los precios coincide con el conflicto entre Estados Unidos e Irán que ya lleva siete meses sin señales de mejora, a pesar de declaraciones de la Casa Blanca sobre un posible acuerdo. La tensión generada ha preocupado a los inversores, quienes temen interrupciones en el suministro de energía y sus efectos en los precios para los consumidores.
Recientemente, el régimen iraní anunció un ataque contra una base militar estadounidense en Jordania, como respuesta a los ataques de EE.UU. a sus barcos en el estrecho de Ormuz. Irán justificó su acción como represalia después de que se lanzaran misiles balísticos contra un buque de guerra estadounidense.
Asimismo, la agencia estatal IRNA reportó que Irán también ha llevado a cabo ataques contra petroleros cerca de las costas de Kuwait y Bahréin, instando a las tripulaciones a abandonar los barcos. El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico en este conflicto, ya que es vital para el transporte de petróleo y gas a nivel global.
La situación de tensión se ha extendido al Mar Rojo, donde los hutíes, apoyados por Irán, y Arabia Saudita han intercambiado ataques, especialmente en la ofensiva contra instalaciones petroleras en el estratégico paso de Bab al-Mandab, que ha cobrado mayor relevancia debido al cierre del estrecho de Ormuz.