'El Niño' en la mira: ¿Estamos listos para lo que viene?
Bolivia se alista para encarar los efectos de 'El Niño', que promete condiciones climáticas extremas en los próximos meses, alternando sequías y lluvias intensas.
El fenómeno de 'El Niño' está generando alerta en Bolivia, ya que se anticipan eventos climáticos extremos que podrían ir desde sequías prolongadas hasta lluvias torrenciales en poco tiempo.
Especialistas indican que este fenómeno está vinculado al calentamiento inusual de las aguas en el océano Pacífico y se presenta en un momento en que las temperaturas globales están más elevadas por el calentamiento global.
Según un análisis del biólogo Juan Alberto Rojas, de la Universidad Autónoma del Beni, el nivel de riesgo se considera medio-alto entre agosto y octubre, con probabilidades de aumento de temperaturas y sequías. Esto significa que algunas regiones podrían sufrir escasez de lluvia, mientras que otras enfrentarían lluvias intensas.
El riesgo se intensificaría entre noviembre y diciembre, cuando se prevén más olas de calor, afectaciones a la agricultura y un incremento en las sequías. Febrero se perfila como un mes crítico en términos de impacto.
Históricamente, los episodios de 'El Niño' han durado de nueve a doce meses, alcanzando su máxima expresión entre noviembre y diciembre. Los efectos pueden variar de una región a otra del país.
Experiencias pasadas, como las de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, muestran que el altiplano y los valles suelen sufrir déficits de lluvia, mientras que algunas áreas de tierras bajas pueden ver un aumento en las precipitaciones.
Ante esta situación, se recomienda tomar medidas preventivas antes de que se intensifiquen los efectos del fenómeno. Se hace un llamado a la población para usar el agua de manera responsable y a los agricultores para que implementen estrategias que les ayuden a enfrentar posibles pérdidas debido a las sequías o lluvias fuertes.