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viernes 11 de septiembre de 2026

Sociedad

El fenómeno de El Niño se intensifica y durará hasta enero

El clima en Bolivia se verá afectado por El Niño, que traerá sequías y calor extremo en varias regiones del país. Las proyecciones apuntan a un evento muy fuerte que podría complicar la producción agrícola.

Por Andrea Claros · 2 de agosto de 2026

El fenómeno climático de El Niño está causando cambios notables en las condiciones meteorológicas de Bolivia, con efectos como el aumento de las temperaturas, la disminución de la lluvia y un mayor riesgo de incendios forestales. Estos cambios dependen de la intensidad del fenómeno, que se produce cuando las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan de forma anormal y sostenida.

Kenny Quisberth, ingeniero climatólogo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), explica que este año se prevé que el calentamiento de las aguas supere los 2 grados Celsius, lo que clasificaría al fenómeno como un Niño muy fuerte. Las variaciones en la temperatura del océano pueden alterar el clima durante meses, y aunque un Niño débil se presenta cada dos a siete años, no hay un patrón fijo.

Históricamente, Bolivia ha enfrentado episodios de El Niño muy fuerte en tres ocasiones: entre 1982 y 1983, 1997 y 1998, y la última vez fue entre 2015 y 2016. Durante el periodo de 2015 a 2016, la falta de lluvias resultó en una grave crisis de agua en La Paz, lo que llevó a racionamientos y escasez.

Las consecuencias de El Niño pueden ser muy variadas: algunas regiones pueden experimentar intensas lluvias y riesgos de inundaciones, mientras que otras pueden sufrir sequías y problemas agrícolas. Este año, se anticipa que entre agosto y octubre habrá un déficit crítico de lluvias en áreas como la Amazonía, la Chiquitanía y el Chaco, afectando principalmente al norte de Santa Cruz, Beni, Pando y el norte de La Paz.

Desde noviembre hasta enero de 2027 se espera que El Niño alcance su fase más severa, con sequías agrícolas en las tierras altas y olas de calor en todo el país. Aunque se puede prever el fenómeno con meses de antelación, no es posible determinar con precisión cuándo comenzará la sequía o dónde habrá lluvias intensas.