El escándalo del penal que sacudió la Copa Simón Bolívar
El partido entre Atlético Independiente y 10 de Noviembre WC terminó en polémica tras un penal cuestionado que generó reacciones en el campo de juego.
El encuentro del domingo entre Atlético Independiente de Cochabamba y 10 de Noviembre WC de Potosí en el estadio Félix Capriles se convirtió en un verdadero espectáculo de controversia. El árbitro Carlos Arteaga, originario de Santa Cruz, sancionó un penal a favor del equipo local a pesar de que no hubo falta alguna, lo que provocó la indignación de los jugadores visitantes y la interrupción del partido.
En un acto de protestas, el arquero del 10 de Noviembre WC, Gustavo Tesonotte, y sus compañeros decidieron no intentar detener el penal y se hicieron a un lado, argumentando que lo que se buscaba era el "juego limpio". Tesonotte comentó: "No hubo penal, todos vieron que no había falta. La decisión del árbitro me dejó sorprendido, él estaba firme en su decisión".
La situación se tornó aún más tensa cuando, a pesar de los reclamos, Arteaga se mantuvo en su posición y no aceptó la corrección de sus asistentes. La falta de un sistema de VAR en la Copa Simón Bolívar complicó aún más el asunto, llevando a una pausa del partido de aproximadamente 20 minutos para discutir la situación.
Luego del escándalo, la Comisión Nacional de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) tomó la decisión de suspender a Arteaga de manera indefinida. Este árbitro había dirigido siete partidos en la División Profesional durante este año. Además, se comunicó que no habrá un nuevo partido entre estos equipos para remediar la situación.
Tesonotte, visiblemente afectado, expresó su deseo de que este tipo de situaciones se terminen pronto: "Fue algo raro, ojalá se termine todo esto". El escándalo ha desatado debates sobre la integridad del fútbol en Bolivia y la necesidad de mejoras en los sistemas arbitrales.