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miércoles 28 de octubre de 2026

Economía

El Diésel en Bolivia: Un combustible en declive

En Bolivia, el uso de vehículos a diésel se encuentra en descenso, con una reciente eliminación de la subvención que genera incertidumbre en el transporte público y la industria.

Por Ximena Delgadillo · 4 de octubre de 2026

De acuerdo con un reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE), hay 2.503.680 vehículos legalmente registrados en el país, aunque se estima que casi un millón son ilegales. Del total, entre el 12,9% y el 13,5% opera con diésel, mientras más del 80% utiliza gasolina.

El Gobierno indica que solo el 20% de los vehículos de transporte público utiliza diésel. De los 202.182 vehículos que prestan este servicio, 39.880 dependen exclusivamente de este combustible, lo que representa el 19,7% del total.

Esto lleva a cuestionarse por qué eliminar la subvención del diésel si su uso es tan limitado. Los expertos apuntan a varios factores económicos que llevaron al Gobierno a tomar esta decisión, en un contexto donde el precio del diésel se ha disparado debido a conflictos internacionales.

La guerra en Medio Oriente ha elevado el costo del diésel a niveles alarmantes. Mientras el precio del petróleo subió 45%, el diésel se encareció en un 63%, lo que ha impactado en sectores clave como la agricultura y la minería.

La producción interna de Bolivia consume alrededor de 13 millones de litros de gasolina y diésel al día. Anualmente, esto asciende a 4.680 millones de litros, siendo el diésel responsable de más de 2.400 millones de litros anuales, especialmente en la agricultura, que absorbe el 16% de ese total.

Además, el contrabando y el desvío a actividades ilícitas como el narcotráfico complican aún más la situación. Se estima que se consumen alrededor de 280 litros de diésel por cada kilogramo de droga procesada, lo que representa al menos el 5,6% de la demanda nacional.

El 19 de septiembre, el Gobierno decidió eliminar por completo la subvención del diésel tras la aprobación de un crédito del FMI. El presidente Luis Arce argumentó que no se puede seguir vendiendo a precios bajos cuando hay abusos en el consumo del combustible.