El calvario del B-SISA: Cochabambinos sufren para obtener su roseta
Los conductores de Cochabamba enfrentan largas esperas y caos burocrático al tramitar el B-SISA. La falta de un sistema digital agrava la situación y causa frustración en la ciudadanía.
Obtener la roseta del B-SISA en Cochabamba se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los dueños de vehículos. Desde las primeras horas de la mañana, largas filas, un sistema complicado y denuncias sobre la venta de turnos han generado el descontento de los ciudadanos, quienes piden a las autoridades que implementen un proceso más ágil y digital.
Dos etapas, un solo objetivo: la roseta del B-SISA
El trámite se divide en dos fases, lo que obliga a los automovilistas a recorrer distintos puntos de la ciudad. Primero, deben acudir a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en la calle Baldivieso, donde tienen que esperar desde la madrugada para conseguir un número de atención y presentar la documentación requerida.
Luego, deben trasladarse a La Chimba, en la zona Sur, para hacer otra fila y finalmente obtener el etiquetado de sus vehículos. Sin embargo, el proceso no es sencillo y las quejas son cada vez más frecuentes.
"Llegué a las 3 de la mañana y ahora llegan tres personas que están ahí adelante y quieren hacer problemas y se quieren meter a la fila. Pienso que eso no está bien. También hay personas que vienen aquí a vender los cupos", expresaron algunos de los jóvenes que esperaban en la cola.
La frustración crece entre los conductores, sobre todo al notar que siempre son las mismas caras las que logran obtener las fichas. "Intenté ayer y no pude conseguir la ficha. Son los mismos. Si usted viene mañana, los va a encontrar aquí mismo", mencionó un usuario.
Al llegar a La Chimba, la situación no mejora. Los conductores se encuentran con filas interminables de vehículos y un clima de incertidumbre sobre cuánto tiempo tendrán que esperar.
Frente a este panorama caótico, los usuarios piden a la ANH que habilite un sistema digital para gestionar fichas y turnos. Esto evitaría las molestias derivadas de tener que madrugar, el desgaste físico de esperar en la calle y la congestión que se genera en la ciudad.