El BCB ajusta el encaje legal y los créditos se van a poner más difíciles
El Banco Central de Bolivia decidió aumentar el encaje legal para depósitos en Bolivianos, lo que podría hacer que conseguir créditos sea una tarea un poco más complicada.
El 31 de julio, el Banco Central de Bolivia (BCB) tomó la decisión de elevar el encaje legal en moneda boliviana del 3% al 7.5%, lo que implica un incremento del 150%. Esta medida, según varios expertos, tendrá un impacto directo en el acceso a créditos en el país.
Marcelo Trigo, ex presidente de la Asociación Nacional de Bancos, comentó que este cambio podría resultar en un acceso más limitado y selectivo a los créditos. Esto se debe a que los bancos tendrán menos bolivianos disponibles para prestar, mientras que las Letras del BCB se convierten en una opción tentadora para invertir sus recursos.
La resolución del BCB modifica un artículo del reglamento que regula cómo los bancos deben manejar el encaje legal, que es el porcentaje de los depósitos que deben mantener en el Banco Central, ya sea en efectivo o en títulos autorizados. Esta regulación busca controlar la liquidez del sistema financiero y contribuir a la política monetaria del país.
El artículo modificado establece las siguientes tasas de encaje legal: 8.5% para efectivo, y para títulos, se aplica un 5.0% a partir del 3 de agosto, un 6.5% desde el 17 de agosto y un 7.5% desde el 14 de septiembre de 2026. Para dólares, el encaje en efectivo es del 10%, y para depósitos a plazo mayor a 720 días, el encaje sería del 2.5%.
Trigo considera que esta medida tiene como principal objetivo reducir la liquidez en bolivianos, lo que ayudaría a moderar presiones inflacionarias y del tipo de cambio. Asegura que los bancos ya estaban utilizando parte de su liquidez en Letras del BCB, que ofrecen rentabilidades competitivas.
Finalmente, el especialista advierte que esta nueva normativa puede resultar en una menor disponibilidad de financiamiento, lo que implicará criterios más estrictos para la aprobación de nuevos créditos. Esto podría beneficiar a quienes tengan un mejor perfil crediticio, ya que las entidades financieras priorizarán a los prestatarios de menor riesgo.