Cultura ucraniana en pie de guerra contra el bibliocidio ruso
La destrucción de imprentas en Ucrania ha desatado una fuerte resistencia cultural ante los ataques rusos, que buscan borrar su identidad y lengua.
Recientemente, una densa nube de humo negro cubrió la zona industrial de Járkov, Ucrania, tras un ataque con misil ruso que destruyó la imprenta Factor-Druk, responsable del 80% de la producción de libros en el país. En julio, la ofensiva militar provocó la pérdida de más de 1,5 millones de libros, sumando un total de 200 millones desde que comenzó la guerra en febrero de 2022, según el Comisionado para la Protección de la Lengua Materna de Ucrania.
Este ataque no es un hecho aislado; editores y el Ministerio de Cultura de Ucrania lo consideran un "bibliocidio" sistemático. La estrategia rusa busca desmantelar la cultura ucraniana y, según Mykyta Moskaliuk, director del Festival Internacional de Literatura "Frontera", la meta es crear un vacío intelectual. "El objetivo es llenar el espacio cultural con influencias rusas y hacer que la cultura ucraniana desaparezca", afirma.
El Kremlin ha intensificado sus ataques culturales, comenzando por la quema de libros en ucraniano en los territorios ocupados y reemplazando la educación en este idioma con clases en ruso. Tetiana Honchenko, una destacada figura cultural, enfatiza que la guerra no solo es física, sino también cultural. "Luchamos por nuestra identidad y nuestra cultura. Es esencial seguir sintiéndonos ucranianos", expresa.
Históricamente, Rusia ha intentado suprimir la cultura ucraniana mediante tácticas como la compra de derechos de publicación para evitar que obras sean publicadas en ucraniano. Además, inundan el mercado con versiones en ruso de esos libros a precios bajos, lo que ahoga a las editoriales locales. Esto ha llevado a una guerra cultural, donde se destruyen libros bajo la acusación de ser "material extremista".
A pesar de la agresión, la población ucraniana ha respondido con una notable defensa de su cultura. Las ventas de libros en ucraniano han aumentado considerablemente desde la invasión, y muchos autores están renunciando a sus regalías para apoyar el sector. "La invasión ha generado un gran interés por la literatura ucraniana, la gente quiere leer y entender su identidad", comenta Honchenko, resaltando el resurgimiento de la literatura en medio del conflicto.