¡Cuidado emprendedores! El 70% de los negocios en Bolivia no logran sobrevivir
Un estudio revela que la mayoría de los emprendimientos bolivianos fracasan debido a la falta de apoyo y recursos. La diputada Andrea Ballivián propone una ley para ayudar a estos valientes que buscan salir adelante.
En Bolivia, el espíritu emprendedor está a la orden del día, pero las cifras son alarmantes. Según un estudio reciente, siete de cada diez emprendimientos no logran mantenerse en el mercado. La economía boliviana se basa en gran medida en el trabajo informal, donde cerca del 90% de los trabajadores operan sin regulaciones claras, lo que está en aumento.
La falta de empleo motiva a muchas personas a iniciar sus propios negocios, que van desde innovaciones tecnológicas hasta la venta de comida. Sin embargo, enfrentan serios desafíos, especialmente en términos de costos. La diputada Andrea Ballivián, quien ha estado recorriendo el país para conocer a los emprendedores de cerca, señala que “lamentablemente, emprender hoy en Bolivia es hacerlo a solas”.
El Centro de Estudios Económicos Sociales (CEES) indica que la informalidad alcanza un preocupante 78.5%, lo que significa que casi cuatro de cada cinco negocios operan sin seguir las normativas. Esto limita la productividad y también la capacidad del Estado para recaudar impuestos. Además, el acceso a créditos y asistencia técnica es muy limitado, lo que afecta directamente a quienes se arriesgan a iniciar un emprendimiento.
La propuesta de ley que Ballivián ha presentado busca formalizar este sector, creando un marco legal que fomente la creación y desarrollo de nuevos negocios. La diputada destaca que el proyecto incluye incentivos tributarios y administrativos, y que durante los primeros tres años los emprendedores no deberían tributar, siempre y cuando demuestren que sus propuestas tienen potencial.
A pesar de que la ley podría reducir la informalidad en un 15% al principio, Ballivián advierte que el verdadero reto está en la reglamentación y el seguimiento. La propuesta también contempla acompañar a los emprendedores durante los primeros cinco años, para que, en caso de no ser rentables, puedan cerrar su registro o ingresar a un régimen tributario.
En esta última gestión, la informalidad se incrementó en un 84.2%, alcanzando un 82.6% en 2025, según datos del INE. De los trabajadores informales, el 70% son emprendedores, y de este grupo, un 55% son mujeres. La ley será discutida en la Asamblea, en espera de que se tomen las decisiones adecuadas para apoyar a quienes se atreven a soñar y emprender.