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viernes 11 de septiembre de 2026

Sociedad

Cuidado con la automedicación: un dolor puede ocultar algo más

Tomar medicamentos sin consultar a un profesional puede parecer un atajo, pero a la larga podría ser un gran riesgo para tu salud. Aquí te contamos por qué.

Por Mauricio Antezana · 27 de agosto de 2026

Es común recurrir a medicamentos que tenemos a mano cuando sentimos dolor de cabeza, gripe o molestias estomacales. Pero, aunque parezca inofensivo, la automedicación puede tener consecuencias serias, desde reacciones adversas hasta complicaciones graves.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que el uso incorrecto de medicamentos es un problema a nivel mundial. Se estima que más de la mitad de los medicamentos se prescriben o venden inadecuadamente, y alrededor del 50% de los pacientes no los utilizan correctamente. La automedicación inadecuada, especialmente con fármacos que requieren receta médica, es uno de los principales riesgos asociados a este problema.

¿Cuándo automedicarse es un problema?

Daniel Pinto Mariaca, director de Bioquímica y Farmacia en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), señala que los medicamentos pueden no solo aliviar el síntoma, sino también causar efectos secundarios o interacciones peligrosas. Por ejemplo, un analgésico podría ocultar un problema de salud más serio, haciendo que el paciente se sienta mejor temporalmente y postergue la consulta médica que realmente necesita.

Los antibióticos son un caso crítico. La automedicación con estos medicamentos, para tratar infecciones virales o interrumpir tratamientos, puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes, complicando aún más su tratamiento en el futuro. Miriam Rosmery Aguilar, profesora de Medicina en Unifranz, advierte que este problema no solo afecta a quienes se automedican, sino que se extiende a la comunidad ya que la resistencia se puede transmitir.

La OMS destaca que el uso responsable de medicamentos implica que cada paciente reciba el tratamiento adecuado para sus necesidades, en la dosis correcta y por el tiempo necesario. En Bolivia, existen regulaciones sobre medicamentos, y aunque la ley establece guías, el acceso a fármacos sin control sigue representando un riesgo.

La clave no está en evitar los medicamentos, sino en usarlos de manera informada. Antes de auto-recetearte, pregúntate: "¿qué me pasa realmente y qué tratamiento es el indicado?". La siguiente vez que surja un síntoma, evitar la automedicación y consultar a un profesional podría ser la mejor decisión.