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viernes 11 de septiembre de 2026

Policial

Crisis de violencia en San Matías: un llamado a la acción

La creciente ola de asesinatos en San Matías y otros municipios de Santa Cruz y Cochabamba pone de relieve la grave situación de inseguridad en Bolivia, exacerbada por la influencia del narcotráfico.

Por Andrea Claros · 3 de agosto de 2026

Recientemente, San Matías ha sido escenario de crímenes atroces que reflejan la desbordante violencia que azota a Bolivia, especialmente en localidades donde el narcotráfico tiene un fuerte dominio. La situación es alarmante no solo por las muertes, sino también por la falta de intervención estatal en estas áreas olvidadas.

Un grupo armado cruzó de Brasil a Bolivia y abrió fuego indiscriminadamente, dejando un trágico saldo de pérdidas humanas. Los atacantes dispararon contra personas que no estaban involucradas en la criminalidad, lo que indica la impunidad con la que operan estos grupos. La comunidad, ya de por sí vulnerable, ahora enfrenta un luto colectivo, evidenciando un abandono por parte del Estado en términos de oportunidades laborales y acceso a educación y salud.

Este clima de violencia no es exclusivo de San Matías. Se han reportado incidentes similares en otros lugares como San Ignacio de Velasco y Puerto Quijarro, donde las bandas criminales, como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, luchan por el control territorial. Estas pugnas se han trasladado a Bolivia, generando un patrón de violencia que parece no tener límites.

La reciente muerte del subteniente de la Policía Yerson Salazar Aliendres, quien fue asesinado mientras investigaba un caso de triple asesinato, subraya la crítica situación de seguridad en la frontera con Brasil. Este hecho ha llevado a cuestionar la preparación y los recursos asignados a la Policía, que se enfrenta a grupos fuertemente armados sin el respaldo adecuado.

La narcoviolencia en esta región ya no puede ser ignorada. La sensación de inseguridad se apodera de los ciudadanos, quienes se sienten desprotegidos y expuestos a la criminalidad. Es fundamental que las autoridades tomen medidas concretas para enfrentar esta crisis, restaurando la presencia del Estado y asegurando que se haga justicia por las vidas perdidas.

La tragedia que ha golpeado a San Matías no debe ser solo un número más en las estadísticas. Es un llamado a que el Gobierno implemente políticas efectivas para combatir la criminalidad y devuelva la esperanza a una población que ha sido olvidada.