Saltar al contenido

miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

Crisis alimentaria: un tercio de los hogares limita sus comidas

El aumento de precios ya está afectando la alimentación de muchas familias bolivianas, especialmente de los grupos más vulnerables.

Por Andrea Claros · 5 de octubre de 2026

La Defensoría del Pueblo ha revelado que el incremento de los precios de los alimentos está llevando a muchas familias a reducir el número de comidas diarias. Según un monitoreo realizado entre el 31 de julio y el 25 de septiembre, uno de cada tres hogares consultados ha hecho ajustes en su alimentación debido a los altos costos de los productos básicos.

El estudio incluyó entrevistas en las nueve capitales de departamento y El Alto, identificando aumentos significativos en 21 productos esenciales. El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, enfatizó la presencia de una "alerta nutricional" que debe ser considerada ante esta situación.

Impacto en el presupuesto familiar

Los resultados del monitoreo reflejan que el 71% de los encuestados considera que sus recursos son insuficientes para una alimentación adecuada. Además, el 94% ha reducido la cantidad de alimentos que compra y el 86% ha cambiado sus hábitos alimenticios por esta razón.

La investigación también destacó que el 18% de los participantes siente que sus ingresos solo alcanzan para cubrir parcialmente los alimentos necesarios. Esto ha llevado al 33% de los hogares a disminuir sus raciones diarias, provocando que una gran parte de sus ingresos se destine a la compra de alimentos.

Callisaya también alertó sobre una posible disminución en la calidad nutricional de la dieta familiar, ya que muchos están optando por productos más económicos pero con menos valor nutritivo. Esta situación afecta especialmente a las personas adultas mayores y a aquellos con discapacidad, considerados los grupos más vulnerables.

Finalmente, el monitoreo reveló que un 11% de los encuestados ha recortado sus gastos en salud para poder destinar más dinero a alimentos, lo que pone de manifiesto la presión que enfrentan las familias en su día a día. La Defensoría atribuye este problema al aumento de precios tras la eliminación de la subvención al diésel, insistiendo en la necesidad de implementar medidas para salvaguardar el derecho a la alimentación.