¡Conexión Dorada! Jóvenes universitarios están empoderando a los abuelitos en el mundo digital
Un grupo de estudiantes de la Universidad Privada Franz Tamayo lanzó Conexión Dorada, un proyecto que ayuda a los adultos mayores a perder el miedo a la tecnología y a conectarse con sus seres queridos.
Todos los jueves, el local de la Asociación de Personas Adultas Mayores de Jacarandá se transforma en un punto de encuentro para aprender. En esta ocasión, los celulares fueron protagonistas, pero no para desconectar, sino para acercar a las personas mayores a un mundo digital que a menudo les resulta intimidante.
Los estudiantes de Ingeniería de Sistemas, Psicología y Publicidad y Marketing de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) se unieron para desarrollar Conexión Dorada, un proyecto que busca disminuir la brecha digital y fomentar la salud mental en los adultos mayores. Con este objetivo en mente, crearon una plataforma interactiva que simula el uso de aplicaciones y redes sociales, permitiendo a los usuarios practicar sin temor a cometer errores.
Las encuestas realizadas a 70 adultos mayores revelaron que no solo se trata de acceso a internet, sino que el lenguaje técnico y las interfaces complejas son grandes obstáculos. Un 49,3% de los encuestados manifestó su deseo de aprender a usar WhatsApp y hacer videollamadas, mientras que un 37,7% mostró interés en el comercio electrónico. Además, muchos prefirieron recibir clases de forma presencial y práctica para facilitar su aprendizaje.
El reto no solo fue programar la plataforma, sino también crear un ambiente donde los mayores se sintieran cómodos aprendiendo de jóvenes. Fernanda Durán, una de las estudiantes, recordó que al principio temían que los adultos mayores se sintieran incómodos, pero rápidamente se dieron cuenta de que la interacción fue fluida y se estableció una conexión cercana.
Conexión Dorada no se limitó a enseñar el uso de redes sociales. El componente Bienestar Dorado, creado por los estudiantes de psicología, busca concientizar sobre la salud mental de los adultos mayores a través de una revista digital y una serie de videos sobre temas como la soledad y la depresión, recordando que estos problemas no son parte inevitable del envejecimiento.
Durante la validación del proyecto, los adultos mayores no solo fueron receptores, sino que también ofrecieron sugerencias para mejorar la plataforma, lo que hizo que se sintieran valorados y parte activa del proceso. La docente María Renné Ledezma comentó que muchos de ellos solicitaron más cursos, mostrando su interés en seguir aprendiendo.
Finalmente, el proyecto demostró que la brecha generacional se puede acortar no solo a través de la tecnología, sino también mediante la empatía y la paciencia en la enseñanza. Como afirmó Katherine Ortega, una de las estudiantes, "si nos unimos, podemos alcanzar un objetivo común".