¿Cómo distinguir lo real de lo falso en la era digital?
Con el auge de la inteligencia artificial, identificar noticias falsas y deepfakes se ha vuelto crucial. Te contamos cómo puedes protegerte de la desinformación.
Hoy en día, un audio que imita la voz de una figura pública, un video con declaraciones inventadas o una foto antigua presentada como actual son herramientas comunes de desinformación. La inteligencia artificial ha facilitado la creación de contenidos engañosos, mientras que confirmar su veracidad requiere habilidades de investigación y un buen criterio digital.
Bolivia no es ajena a estos problemas. En mayo de 2026, durante protestas y bloqueos, se difundieron audios falsos atribuidos a miembros de las Fuerzas Armadas y la policía. La Agencia Boliviana de Información (ABI) informó sobre estos contenidos manipulados que atribuían declaraciones inventadas a personal militar.
Los desafíos de la desinformación moderna.
Estos incidentes resaltan la importancia de saber diferenciar entre información legítima y manipulada. Esto no solo es esencial en las redes sociales, sino también para cualquier persona que consuma información en línea. Para periodistas, abogados y expertos en tecnología, esta habilidad se vuelve fundamental en su trabajo diario.
Los deepfakes son un claro ejemplo de cómo la IA puede crear imágenes, videos o audios que parecen auténticos, pero que en realidad están alterados. Su utilización abarca desde el entretenimiento hasta fraudes y manipulación de la opinión pública.
“Se ha convertido en uno de los mayores retos de nuestra era. Con la irrupción de las redes sociales y la inteligencia artificial, los contenidos falsos circulan con mayor rapidez y alcance”, afirma Jannette Jacobs, directora de la carrera de Periodismo en Unifranz.
La desinformación tiende a generar reacciones rápidas y emocionales, lo que a menudo lleva a las personas a compartir información sin comprobarla. Por ello, es recomendable frenar ante publicaciones que demanden acciones inmediatas o que presenten situaciones extraordinarias.
La verificación de la información requiere un enfoque detallado, combinando diversas técnicas y recursos. Aunque no hay herramientas automáticas que garanticen la veracidad absoluta, seguir ciertos pasos puede ayudar a minimizar el riesgo de propagar noticias engañosas.
La alfabetización digital ya no es solo una habilidad para quienes trabajan en tecnología; es esencial para todos. Desde abogados que analizan información electrónica hasta profesionales de la salud que deben discernir entre datos verídicos y falsedades, todos necesitamos estar alerta en un mundo digital donde la desinformación puede llegar a miles en un instante.