Cisterneros inician paro nacional indefinido por deudas y crisis del diésel
El sector de transporte de combustibles por cisternas decreta un paro indefinido, exigiendo que YPFB salde sus deudas y ajuste los costos operativos tras el aumento del diésel.
Los transportistas de combustibles en cisternas han decidido iniciar un paro nacional indefinido. La medida surge como respuesta a los pagos atrasados que YPFB debe a los cisterneros y al impacto negativo que el aumento del precio del diésel tiene en sus operaciones.
Sergio Kosky, dirigente del sector, destacó que la situación financiera actual es insostenible. Indicó que muchos transportistas llevan entre cuatro y cinco meses sin recibir sus pagos, además de enfrentar extensos tiempos de espera para cargar y descargar combustible.
Los cisterneros también están solicitando una revisión de las tarifas de flete, para que estas se alineen con los nuevos costos operativos que enfrentan. Este pedido se ha vuelto más urgente tras el reciente aumento del precio del diésel a casi Bs 18 por litro, un incremento significativo desde los aproximadamente Bs 9,80 anteriores.
En septiembre, Kosky advirtió que este aumento en el costo del diésel pone en riesgo la viabilidad de las empresas del sector. En consecuencia, anunciaron la posible suspensión de operaciones de carga y descarga de carburantes mientras esperan una respuesta favorable del Gobierno.
La paralización de camiones cisterna podría causar desabastecimiento de gasolina y diésel, ya que estos vehículos son los encargados de transportar los combustibles desde las plantas de almacenamiento a las estaciones de servicio. En Sucre, ya se han visto filas de cisternas y retrasos en la distribución del diésel debido a la falta de pagos.
Este conflicto entre los cisterneros y YPFB no es nuevo. En agosto, ambas partes habían logrado un acuerdo para regularizar las deudas y mejorar las condiciones económicas del transporte, lo que había evitado protestas adicionales. Sin embargo, las nuevas exigencias han reavivado la tensión en el sector.
La principal inquietud ahora es cómo una paralización indefinida podría afectar el suministro de combustibles en todo el país, ya que la llegada de gasolina y diésel a las estaciones de servicio depende en gran medida del transporte que realizan los cisterneros.