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viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

Cisterneros anuncian paro nacional a partir del lunes por deudas de YPFB

Desde el lunes 24 de agosto, el sector de transporte de combustibles por cisternas iniciará un paro nacional debido a deudas pendientes de YPFB y un ajuste en los precios del flete.

Por Mauricio Antezana · 22 de agosto de 2026

La situación del abastecimiento de combustibles en Bolivia se complica aún más. Los transportistas de carburantes por cisternas han decidido parar a nivel nacional a partir del lunes 24 de agosto, exigiendo el pago de deudas por parte de YPFB, además de la actualización de tarifas debido a los incrementos en sus costos operativos.

Sergio Kosky, líder del sector, expresó su descontento por el incumplimiento de YPFB respecto a acuerdos previos. Este paro es crucial, ya que los camiones cisterna son esenciales para la distribución de gasolina y diésel en el país, y su paralización podría agravar aún más la crisis de abastecimiento que ya se vive.

Cabe recordar que en julio se había alcanzado un acuerdo entre YPFB y los cisterneros que prometía el pago de saldos pendientes hasta fines de ese mes. Sin embargo, este acuerdo parece no haber solucionado los problemas estructurales del transporte de combustibles, que enfrenta desafíos constantes en cuanto a costos y sostenibilidad.

La protesta está motivada también por el aumento en los costos operativos, especialmente después de que se modificara el subsidio para el diésel en el país. Desde el 17 de agosto, los consumidores que requieren más de 120 litros al mes están enfrentando un incremento cercano al 84% en el precio, lo que impacta directamente en el sector de transporte.

A pesar de los intentos del Gobierno por normalizar la situación, como la reactivación del transporte ferroviario, el paro de los cisterneros representa un obstáculo significativo en la cadena de suministro. Si el transporte terrestre se detiene, no solo falta el combustible, sino que también se complica la logística para llevarlo hasta las estaciones de servicio.

Este nuevo conflicto se suma a una serie de problemas que han dificultado el mercado de combustibles, incluyendo bloqueos y nuevas regulaciones de calidad. Las filas de autos en busca de gasolina y diésel se han vuelto comunes, y la incertidumbre persiste sobre cómo se resolverá esta crisis antes del lunes.