Celebramos a los sabios de la vida: Día del Adulto Mayor en Bolivia
Cada 26 de agosto, Bolivia rinde homenaje a quienes nos han enseñado a vivir, destacando la importancia de valorar a nuestras personas mayores y sus derechos.
Hoy, 26 de agosto, se celebra el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores en Bolivia, una fecha que nos invita a reflexionar sobre las valiosas historias y enseñanzas de quienes han dedicado su vida al esfuerzo y la construcción de sus familias y comunidades. Esta conmemoración fue establecida mediante el Decreto Supremo N.º 1421 en 1948, durante la presidencia de Enrique Hertzog.
Este día es una oportunidad para recordar que envejecer no implica perder derechos ni ser relegado a un segundo plano. Las personas adultas mayores tienen el derecho a una vida digna, donde se garantice su bienestar físico y emocional, así como un trato respetuoso en todas las etapas de su vida, incluso al final de ella.
Desde 1991, las Naciones Unidas han promovido cinco principios clave para el bienestar de las personas de edad, que son: independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad. Estos pilares nos desafían a construir una sociedad que valore a las personas mayores por su experiencia y contribuciones, y no como una carga.
La vejez como parte de la vida
La vejez no es un evento aislado, sino una etapa que se forma a lo largo de la vida. A medida que envejecemos, también lo hacen nuestras historias y experiencias. La forma en que tratamos a nuestros mayores refleja el tipo de sociedad que aspiramos a ser en el futuro.
En Bolivia, la Constitución y la Ley N.º 369 garantizan a las personas mayores de 60 años ciertos derechos, tales como: vivir libres de violencia, recibir trato preferente en servicios públicos y privados, acceso a salud y seguridad social, derecho a la identidad y la defensa, así como mantener sus vínculos familiares.
- Vivir sin violencia: protección contra maltratos físicos y psicológicos, y abandono.
- Trato preferente: atención prioritaria en servicios públicos, entidades financieras y transporte.
- Salud y seguridad social: acceso a atención médica y prestaciones económicas.
- Identidad y defensa: derecho a documentación y asistencia jurídica.
- Propiedad y familia: derecho a decidir sobre sus bienes y a mantener vínculos familiares.
Sin embargo, es fundamental que estos derechos se traduzcan en acciones cotidianas. Desde el respeto y la atención familiar hasta el apoyo comunitario, cada gesto cuenta. Debemos mirar a las personas adultas mayores con admiración, reconociendo la vida llena de experiencias que llevan consigo.
En este Día del Adulto Mayor, celebremos a quienes nos han enseñado a vivir y reafirmemos nuestro compromiso de construir una sociedad inclusiva y respetuosa para todos, sin importar la edad.