Acusan a policía de hacerse pasar por un fallecido para quedarse con su casa
Un oficial de policía en Florida ha sido acusado de usar la identidad de un hombre fallecido para apoderarse de su propiedad y realizar costosas remodelaciones.
Brian Louis Sguros, un oficial de 35 años del Departamento de Policía de Lauderhill, se enfrenta a serias acusaciones tras ser encontrado en posesión de una vivienda cuyo propietario, Dennis I. West, murió en julio de 2022. Sguros utilizó datos personales del fallecido para gestionar trámites relacionados con la propiedad durante casi tres años, invirtiendo más de 200.000 dólares en remodelaciones.
La historia comenzó el 11 de julio de 2022, cuando una vecina se preocupó al notar que West, de 71 años y que vivía solo, no se había visto durante dos semanas. Al acudir Sguros y otro agente a verificar su bienestar, encontraron al hombre sin vida a la entrada de su casa.
La autopsia reveló que West había fallecido debido a una enfermedad cardiovascular. En ese momento, no se encontraron signos de un crimen ni indicios de ingreso forzado en la vivienda. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado cuando Sguros comenzó a actuar como si fuera el propietario.
Después del hallazgo del cuerpo, Sguros se presentó como amigo de West en la oficina del médico forense, aunque las investigaciones no hallaron evidencia que confirmara esa relación. Además, afirmaba que el fallecido no tenía familiares, pese a que contaba con dos hermanos.
Se descubrió que, entre agosto de 2022 y febrero de 2025, Sguros realizó numerosas mejoras en la propiedad, describiéndola como en mal estado y acumulando una deuda considerable en impuestos y servicios a nombre de West. Intentó justificar sus acciones diciendo que su intención era proteger la vivienda de ocupantes ilegales.
Sin embargo, las investigaciones revelaron que Sguros había utilizado su acceso a bases de datos policiales para obtener información personal sobre West, como su número de licencia y otros datos sensibles. En 2024, incluso presentó una solicitud para realizar modificaciones en la casa utilizando la firma del fallecido.
La situación se complicó en febrero de 2025, cuando Sguros y su esposa intentaron reclamar la titularidad de la casa. Todo cambió cuando una empresa inmobiliaria encontró a los hermanos de West y notificó a las autoridades sobre la situación. Sguros entregó las llaves antes de que comenzara un proceso de desalojo, pero posteriormente exigió un reembolso por las inversiones realizadas en la propiedad.
En su demanda civil, Sguros reclama más de 200.000 dólares por las mejoras realizadas, aunque no ha podido demostrar que adquirió la propiedad de manera legal, ya sea por compraventa, alquiler o cualquier otro mecanismo formal.