¿Cansado sin razón? Conocé el Síndrome de Fatiga Crónica
El Síndrome de Fatiga Crónica es más que un simple agotamiento; es una enfermedad compleja que afecta la vida diaria de quienes la padecen. Te contamos todo sobre sus causas y cómo lidiar con ella.
La sensación de cansancio extremo que no se alivia con el descanso puede ser señal de algo más serio. El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), también conocido como encefalomielitis miálgica, es una condición compleja que involucra factores médicos, psicológicos y anímicos, además del estrés crónico, afectando considerablemente la calidad de vida de quienes lo sufren.
No hay una única causa identificada que explique su aparición, pero se ha determinado que es un trastorno multifactorial. Infecciones previas, alteraciones en el sistema inmunológico, predisposición genética y traumas físicos o emocionales son algunos de los elementos que pueden contribuir a su desarrollo. Esta complejidad hace que el diagnóstico sea un verdadero desafío, lo que provoca que muchos pacientes enfrenten no solo la enfermedad, sino también la falta de comprensión de quienes los rodean.
Según el Manual MSD, uno de los rasgos distintivos del síndrome es que la fatiga es inexplicable y dura al menos seis meses. A diferencia del cansancio habitual, el descanso no trae alivio, y cualquier esfuerzo, ya sea físico o mental, puede intensificar los síntomas, dejando a los pacientes incapacitados por días.
La doctora Valentina Jordán, psiquiatra y ponente en el VI Congreso Internacional de Neurociencia de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), señala que se trata de una enfermedad crónica con causas poco conocidas, probablemente vinculadas a problemas inflamatorios en el sistema nervioso central, ya sea de origen viral o autoinmune. Además, advierte que la enfermedad se asocia a otras manifestaciones físicas y neuropsicológicas.
Los síntomas del SFC son variados e incluyen dolor muscular, sueño no reparador, problemas de memoria y concentración, mareos al estar de pie y una baja tolerancia al esfuerzo físico. Todo esto puede limitar la capacidad para trabajar, estudiar o disfrutar de una vida social activa.
El factor emocional también juega un papel importante. Aunque el síndrome no es una simulación, la falta de pruebas diagnósticas específicas lleva a cuestionamientos sobre la veracidad de los síntomas, generando ansiedad y frustración entre los pacientes. La doctora Jordán destaca que muchos de los que lo padecen pueden experimentar síntomas psiquiátricos, como la depresión, que afecta entre el 50% y el 80% de los casos, aunque esto no es la causa del SFC.
El estrés, aunque no es una causa directa del síndrome, puede desencadenar o agravar los síntomas, afectando aún más la salud física y emocional. Sirley Miranda, docente de Medicina en Unifranz, explica que el estrés crónico se transforma en un problema cuando la respuesta de nuestro cuerpo se mantiene activa por largos periodos, lo que además puede resultar en insomnio y problemas de concentración.
No hay un tratamiento curativo para el SFC, pero sí existen estrategias para controlar los síntomas. Estas incluyen un enfoque multidisciplinario que abarca atención médica, apoyo psicológico y manejo gradual de la actividad física. En este sentido, la Mayo Clinic destaca que la enfermedad puede surgir por una combinación de factores genéticos, infecciones y traumas, por lo que comprenderla en su totalidad es esencial para mejorar la atención a quienes la viven.