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viernes 11 de septiembre de 2026

Economía

¡Alerta! El gas industrial se dispara y los costos de producción se van al cielo

En Bolivia, el aumento del gas industrial en hasta un 60% está causando estragos en los costos de producción, y los empresarios piden al Gobierno una pausa para negociar nuevas tarifas.

Por Camila Veizaga · 4 de agosto de 2026

La reciente modificación en el cobro del gas natural para uso industrial en Bolivia, que ahora se ajusta al tipo de cambio flexible, ha elevado los costos de producción, lo que podría reflejarse en los precios finales al consumidor. Ante esta situación, la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba (FEPC) ha solicitado una pausa de seis meses para llegar a un acuerdo sobre un nuevo mecanismo que permita fijar precios en bolivianos y evitar una mayor inflación.

Raúl Solares, vicepresidente de la FEPC, explicó que la inquietud no está en la disponibilidad del gas, sino en cómo se están facturando los precios. Los contratos, que se firmaron en dólares según un decreto del 2008, han comenzado a generar facturas con incrementos que oscilan entre el 50% y el 60% debido a la implementación del nuevo esquema de tipo de cambio.

Este aumento en los costos podría afectar la competitividad de varias industrias, incluyendo las cerámicas, cementeras y farmacéuticas. Según datos de la FEPC, el incremento en las facturas de gas podría representar un aumento en la estructura de costos de producción de entre el 10% y el 16%, lo que a su vez podría elevar el precio final de los productos manufacturados entre un 8% y un 17%.

Solares advirtió que, en un contexto donde el poder adquisitivo está disminuyendo, trasladar estos costos al consumidor podría hacer que la demanda caiga aún más, generando una presión inflacionaria adicional. Para mitigar esta situación, el empresariado propuso suspender el nuevo esquema de cobro y volver temporalmente al tipo de cambio de 6,96 bolivianos por dólar, el que se utilizó cuando se firmaron los contratos.

Durante este periodo de negociación, los representantes de la FEPC buscan trabajar de la mano con el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos para crear un nuevo decreto que permita establecer precios más justos y estables para el gas industrial. Solares mencionó que la primera reunión con las autoridades fue positiva.

Algunas empresas ya han comenzado a ver el impacto de estos cambios. Por ejemplo, una cementera reportó que su factura mensual de gas ha pasado de aproximadamente 3 millones a 5 millones de bolivianos bajo el nuevo sistema. Si la tendencia del tipo de cambio continúa al alza, muchas industrias podrían verse obligadas a trasladar esos costos al consumidor desde agosto, afectando a diversas actividades que dependen del gas natural como fuente de energía.

La situación es crítica y preservar la competitividad será clave para evitar un aumento aún mayor en los precios en un momento ya complicado para la economía boliviana. Las esperanzas están puestas en que el Gobierno acceda a la pausa solicitada y se inicien reformas para reemplazar los contratos dolarizados por un sistema más predecible.