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miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Crisis de garrafas: Legisladores demandan acción inmediata

La escasez de gas licuado de petróleo sigue afectando a muchas familias en Bolivia, y los legisladores piden soluciones rápidas al gobierno.

Por Ximena Delgadillo · 22 de octubre de 2026

La falta de garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) en Bolivia sigue siendo un dolor de cabeza. Legisladores han alzado la voz exigiendo respuestas del gobierno, dado que el impacto económico en los hogares es considerable.

La diputada Sandra Rivero criticó la falta de planificación del gobierno y destacó que esta situación es una muestra de improvisación. Señala que no existe una estrategia clara para resolver la escasez de carburantes, lo que afecta directamente a las familias que dependen del gas para cocinar y trabajar.

El diputado José Luís Porcel sugirió que para el próximo Presupuesto General del Estado se considere una eliminación parcial de la subvención de las garrafas, para evitar que el precio sea más atractivo en países vecinos. Propuso también la entrega de carnets a las familias para gestionar mejor la distribución de garrafas.

Ximena Arispe, otra diputada, está al frente de un operativo en La Paz para asegurar que los camiones de garrafas lleguen a las zonas que más lo necesitan. Desde mañana, estos camiones contarán con un policía para cuidar que sigan su ruta establecida y no se vean desviados.

La escasez ha provocado que los ciudadanos formen largas filas y se presenten bloqueos en diversos barrios de La Paz y El Alto. La población pide que los camiones de distribución lleguen directamente a sus comunidades, en lugar de que se genere un desabastecimiento prolongado.

Las autoridades también han mencionado el contrabando hacia países vecinos como un factor que agrava la crisis, ya que la garrafa se vende a precios mucho más altos en el exterior debido a la subvención en Bolivia. Por eso, se han activado operativos de control por parte de la Policía y la Agencia Nacional de Hidrocarburos para evitar el desvío ilegal del GLP hacia Perú.

El precio oficial de la garrafa de 10 kg se mantiene en 22,50 bolivianos, pero esto no ha ayudado a mitigar la situación, ya que muchos ciudadanos siguen enfrentando dificultades para acceder a este recurso básico.