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miércoles 28 de octubre de 2026

Tecnología

La inteligencia artificial en la educación: ¿una herramienta valiosa o una trampa?

En Bolivia, el uso de inteligencia artificial por estudiantes de Sistemas Informáticos crece, planteando dudas sobre su impacto en el aprendizaje y el desarrollo profesional.

Por Camila Veizaga · 21 de octubre de 2026

Imagina que estás en plena tarea de programación y, en lugar de perder horas buscando soluciones en internet, decides recurrir a un asistente de inteligencia artificial. En cuestión de segundos, este te proporciona el código que necesitas y te ayuda a entender tus errores. Esto ya no es un sueño futurista, sino una realidad común entre los estudiantes de hoy, especialmente en el área de Sistemas Informáticos en Bolivia. La pregunta es: ¿estamos aprovechando esta ola tecnológica correctamente o estamos en riesgo de ahogarnos?

Un estudio reciente en Cochabamba revela que el 91,9% de los estudiantes del Instituto Técnico Nacional de Comercio Federico Alvares Plata utiliza herramientas de IA para tareas académicas. Estas herramientas les sirven para aclarar dudas, resumir textos complicados y desarrollar software. Sin embargo, a pesar de usar con frecuencia estas tecnologías, el 79,0% de ellos considera que su entendimiento sobre la IA es básico. Esto indica que, aunque navegan en un entorno digital avanzado, carecen de una comprensión profunda de cómo funcionan estas herramientas y sus limitaciones.

La IA puede ser un maestro excepcional, sobre todo en un sistema educativo que promueve el aprendizaje práctico. El 87,1% de los estudiantes opinan que estas herramientas les ayudan a mejorar su rendimiento académico, permitiéndoles practicar soluciones y simular escenarios profesionales. Esto, sin duda, fomenta su interés y los prepara mejor para el mundo laboral.

Los peligros de un uso irresponsable de la IA.

Sin embargo, el uso de IA sin una guía adecuada puede acarrear serios problemas. Entre ellos se destacan tres aspectos preocupantes: la pereza mental, el plagio invisible y la brecha tecnológica. Si los estudiantes dependen demasiado de la IA para resolver problemas, pueden perder habilidades de pensamiento crítico y autonomía. Además, el uso indiscriminado de estas herramientas puede dificultar la evaluación del verdadero conocimiento de los estudiantes, y quienes no cuentan con buena conectividad o dispositivos adecuados quedan aún más rezagados.

A medida que las instituciones educativas enfrentan el reto de integrar la IA, las políticas públicas en Bolivia avanzan lentamente. Existe la preocupación de que el sistema educativo opte por prohibir el uso de estas herramientas, en vez de adoptar un enfoque que promueva una alfabetización digital crítica. Es esencial que los docentes se conviertan en guías que fomenten el uso correcto de la IA, convirtiendo exámenes tradicionales en procesos de evaluación más dinámicos, como discusiones y defensa de ideas.

En un futuro cercano, la inteligencia artificial será parte fundamental de la educación técnica en el país. La clave para su éxito radica en la capacidad de combinar tecnología con ética y pensamiento crítico. Con la inminente Ley de Educación y la necesidad de una actualización curricular, es urgente que el Ministerio de Educación trabaje en integrar y regular el uso de la IA para asegurar que esta herramienta potencie el talento de las nuevas generaciones, preparándolas para contribuir al desarrollo en ciencia y tecnología.