Incendios en Bolivia: 36 hectáreas ardieron por cada una desmontada
Un estudio reciente revela que esta temporada de quemas dejó a Bolivia con 570.000 hectáreas quemadas, un récord alarmante que pone en jaque la gestión ambiental del país.
En el oriente boliviano, la época de quemas se ha convertido en una tradición, con el aroma del fuego y la ceniza cubriendo los autos. Sin embargo, poco se habla del impacto real que tiene esta práctica en el medio ambiente y la economía.
Un informe titulado "Costos ocultos de la agricultura", elaborado por TIERRA, CIPCA y Fundación Jubileo, expone la magnitud del daño. Durante el año 2024, se registró la quema de 570.000 hectáreas en Ascensión de Guarayos y San Andrés, un total que supera por 36 veces las 155.000 hectáreas que fueron desmontadas para la agricultura.
Impacto devastador de los incendios
La mayoría de las áreas quemadas, un 65%, eran bosques secos, mientras que el restante correspondía a vegetación arbustiva (19%), pasturas (10%) y rastrojos agrícolas (6%). Este escenario revela que el fuego ha tenido un impacto más fuerte que la tala o el chaqueo tradicional.
El estudio también indica que la quema agropecuaria, usada para limpiar terrenos, es la principalresponsable de los incendios. La mayor parte del área afectada se ubicó en tierras fiscales, territorios indígenas y áreas protegidas. En total, se contabilizaron 12,6 millones de hectáreas quemadas a nivel nacional, convirtiendo a 2024 en el año más devastador en la historia del país.
Aunque los autores calculan que los costos ocultos de estos incendios superan los 2.894 millones de dólares, el fuego en sí no fue incluido en esta cifra. Entre los impactos directos, se registran emisiones significativas de dióxido de carbono y metano, pero los efectos indirectos quedan fuera de este análisis, lo que podría subestimar la gravedad de la situación.
Un respiro temporal en 2026
A diferencia de 2024, el fuego parece haber dado un respiro este año. Hasta el 6 de octubre, Santa Cruz reportó alrededor de 41.800 hectáreas afectadas en 153 incendios, la mayoría en Puerto Suárez. Aunque estas cifras son menores, las causas subyacentes de desmonte y quema siguen presentes, lo que preocupa para el futuro.
En resumen, aunque el estudio proporciona datos valiosos sobre los costos ocultos de la agricultura y el impacto de los incendios, también sugiere que hay mucho más por considerar. Los 2.894 millones de dólares son solo el principio, y la problemática de los incendios forestales necesita ser abordada de manera integral y urgente.