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miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Encuestas muestran un empate en Brasil tras el intenso debate

El debate entre Lula y Bolsonaro dejó más insultos que propuestas, y las encuestas reflejan una contienda muy reñida a una semana de la segunda vuelta electoral.

Por Camila Veizaga · 20 de octubre de 2026

El intenso debate del domingo, que enfrentó al presidente Lula da Silva y al candidato conservador Flavio Bolsonaro, no logró cambiar la preferencia de los votantes, según análisis de la revista Veja. Aunque Bolsonaro logró incomodar a Lula, el consenso general es que ambos candidatos carecieron de propuestas concretas.

Recientemente, la firma BTG/Nexus publicó una encuesta que refleja un empate técnico, con Bolsonaro alcanzando el 50,3% de los votos válidos frente al 49,7% de Lula. Por otro lado, Vox Brasil señala que Lula podría ganar con un 51% frente al 49% de su oponente, siendo esta última firma la única que acertó en el resultado de la primera vuelta, lo que le da peso a su pronóstico.

El portal Estadão realizó un estudio cualitativo que revela reacciones negativas del electorado hacia el debate, describiéndolo como "decepcionante" y "triste". Mientras tanto, el politólogo Renato Dorgan afirmó que las interacciones entre los dos candidatos parecieron estar más enfocadas en los ataques que en un intercambio de propuestas.

Lula utilizó el modelo económico de Javier Milei, presidente de Argentina, como un ejemplo de lo que podría suceder si Bolsonaro es elegido, cuestionando su efectividad al mencionar las altas tasas de pobreza y desempleo en el país vecino.

Pedro Venceslau, columna de CNN Brasil, destacó que los intercambios de ataques de ambos candidatos parecían ensayados, con el fin de ser editados y utilizados en redes sociales. Esto sugiere que el debate podría haber sido más una estrategia de marketing que un verdadero diálogo político.

La actuación de Bolsonaro también fue criticada por su estilo poco convencional, haciendo gestos y muecas mientras Lula hablaba, lo que algunos consideran que pudo haber afectado su imagen como candidato moderado en comparación con su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro.