Saltar al contenido

miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Crisis de violencia en Bolivia tras la captura de Marset

El viceministro Peter Maldonado señala que la desorganización criminal tras la detención del narcotraficante Sebastián Marset ha intensificado la violencia en el país.

Por Ximena Delgadillo · 8 de octubre de 2026

El viceministro de Régimen Interior, Peter Maldonado, indicó que el reciente aumento de crímenes en Bolivia se debe a la desorganización de grupos criminales tras la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. La disputa territorial entre las facciones ha desatado una ola de violencia sin precedentes en el país.

Maldonado explicó que Marset era el líder de los canales de distribución de drogas y armamento en el país. Tras su arresto, la estructura de poder se fragmentó, provocando enfrentamientos entre los grupos que luchan por el control del territorio.

Para enfrentar esta problemática, el viceministro anunció que a partir del lunes se dará inicio a un curso de formación para 120 tenientes y sargentos recién graduados, quienes formarán parte de brigadas especiales que se desplegarán durante tres meses en la frontera con Brasil con el objetivo de combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

Durante una entrevista en Unitel, Maldonado también habló sobre la reestructuración del aparato estatal, que ha estado bajo la influencia del narcotráfico durante 20 años. En este contexto, se realizó la detención del fiscal general Roger Mariaca, a quien se considera cercano a Marset, y se encontraron armas de asalto y grandes sumas de dinero en propiedades vinculadas a él.

El viceministro señaló que la corrupción en la protección al narcotráfico involucra a jueces, policías, y políticos de diferentes partidos que habrían recibido financiamiento ilícito. Las investigaciones continúan para identificar y llevar ante la justicia a todos los involucrados en esta red delictiva internacional.

Finalmente, sobre las movilizaciones sociales programadas para el 13 de octubre, Maldonado cuestionó su legitimidad, sugiriendo que son impulsadas por intereses políticos con la intención de desestabilizar al gobierno y que los recursos para tales acciones provienen de las mismas redes que financian el narcotráfico.

"La pugna territorial ha derivado en un aumento significativo de la violencia y crímenes en el oriente del país".