El sargazo arrasa las playas del Caribe mexicano: ¿cuál es la solución?
La llegada masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo está generando una crisis ambiental, afectando la salud y el turismo en la región.
Las playas mexicanas del Caribe están enfrentando un problema serio con el sargazo, que este año ha alcanzado niveles récord. En el estado de Quintana Roo, se han retirado más de 120 mil toneladas de estas algas, generando una alarmante situación para la salud pública y el medio ambiente.
Impacto ambiental y económico
El sargazo, al pudrirse, no solo libera gases tóxicos, sino que también perjudica la vida marina al cambiar la calidad del agua. Este fenómeno ha sido recurrente desde 2015, y este año se reportaron llegadas de hasta 90,000 toneladas diarias en las costas.
La bióloga Rosa Elisa Rodríguez Martínez, del Instituto de Ciencias del Mar en Quintana Roo, explica que este fenómeno se vincula al cambio climático, que ha alterado las corrientes y vientos, facilitando la proliferación del sargazo.
Los efectos negativos son múltiples: erosión de las playas, mala imagen turística, y problemas de salud para los trabajadores que recolectan el sargazo, quienes están expuestos a gases peligrosos.
Los trabajadores nos reportaban irritación de ojos, nariz, garganta, náusea, vómito, dermatitis, dolor de cabeza y mareos.
A inicios de octubre, se llevó a cabo una conferencia en México enfocada en la gestión sostenible de esta alga y su posible aprovechamiento industrial. Sin embargo, se enfrenta a desafíos significativos debido a la contaminación que absorbe.