Fernando Cerimedo, en la mira del Washington Post: ¿Mentiras y atentados?
El reconocido medio estadounidense investiga a Cerimedo, un asesor político argentino acusado de un violento atentado, que pone en jaque su carrera y su reputación.
El diario estadounidense The Washington Post ha realizado un detallado reportaje sobre Fernando Cerimedo, un asesor político argentino cuya formación académica y trayectoria están siendo seriamente cuestionadas.
Nadia Beller, una abogada y analista política boliviana, se encuentra actualmente recuperándose en un hospital tras un atentado en el que recibió tres disparos. Beller ha afirmado que su pareja, Fernando Cerimedo, envió a sicarios para acabar con su vida al enterarse de que ella estaba embarazada.
La situación ha generado un gran revuelo político que ha trascendido fronteras, llegando a incluir acusaciones sobre la intervención de la administración Trump en la política latinoamericana. Cerimedo, conocido como 'el hombre de MAGA' en la región, ha respondido negando cualquier implicación en el ataque y ha calificado las acusaciones como parte de una conspiración en su contra.
El perfil de Cerimedo se ha construido a partir de su papel como consultor político, donde ha guiado a candidatos de derecha en varios países de América Latina. Sin embargo, sus afirmaciones sobre su formación académica han sido puestas en duda, con instituciones como el MIT y la Universidad de Phoenix negando tener registro de su paso por sus aulas.
Para muchos, la carrera de Cerimedo se asemeja a una telenovela llena de drama. Beller, quien ha expresado que no tiene dudas sobre quién quiere su muerte, lo ha señalado directamente: "Fue Fernando. Quería matarme".
Las revelaciones sobre su relación han llevado a la fiscalía a presentar cargos adicionales, incluyendo enriquecimiento ilícito y violencia doméstica. El caso está lleno de detalles inquietantes, como un mensaje encontrado en el teléfono de Cerimedo que sugería eliminar a Beller, quien ahora busca justicia tras el ataque.
En su comparecencia ante el tribunal, Cerimedo se mostró emocional y negó cualquier responsabilidad en el ataque, mientras que Beller, quien se mudó con su hermana tras el incidente, reflexiona sobre la relación que creía tener con él, asegurando que confiaba plenamente en sus palabras.