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miércoles 28 de octubre de 2026

Mundo

El devastador efecto de El Niño en las comunidades de Centroamérica

La sequía extrema que afecta a la región está dejando a millones de personas en una situación crítica, agravando el hambre y la pobreza entre la población rural.

Por Camila Veizaga · 28 de septiembre de 2026

El Corredor Seco de Centroamérica, que abarca partes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, enfrenta una crisis severa debido al fenómeno climático conocido como El Niño. Más de 10 millones de personas residen en esta zona, donde el 70% de los habitantes rurales vive en condiciones de pobreza, y más de un millón de niños sufren retrasos en su crecimiento por causa de la malnutrición, según datos de la ONU.

Una sequía sin precedentes

Juan Estanislao Muñoz, un agricultor de 61 años que vive en la comunidad de las Chácaras en Choluteca, Honduras, afirma que nunca había experimentado una sequía tan devastadora como la actual. "No habrá cosechas, estamos perdidos", dice mientras observa su terreno seco.

Este fenómeno, que ocurre cada dos a siete años, ha intensificado la escasez de agua en la región, llevando a muchas familias a una situación de emergencia. Muñoz relata que su ganado está sufriendo por la falta de alimento, alimentándose de hojas y tierra debido a la falta de pasto.

El impacto de El Niño y el futuro incierto

Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos, destacó durante su reciente visita a Honduras cómo la sequía ha devastado el paisaje y la vida de los habitantes. El PMA estima que en Honduras, el número de personas con inseguridad alimentaria podría elevarse de 1.4 millones a 1.9 millones debido a la sequía relacionada con El Niño.

Las acciones del PMA incluyen la distribución de ayuda anticipada a más de 400,000 personas en el Corredor Seco, buscando evitar que las familias agoten sus recursos y caigan en deudas. Muñoz es uno de los beneficiarios que recibe asistencia alimentaria y económica para sobrellevar esta crisis.

La situación no es exclusiva de Honduras, otros países como El Salvador y Guatemala también enfrentan severas consecuencias. La falta de agua y alimentos está provocando un aumento en la migración forzada, lo que añade presión sobre comunidades ya afectadas.

Los gobiernos de Centroamérica están implementando programas de emergencia, pero Savelli advierte que es crucial que se acompañen de medidas a largo plazo que fortalezcan la resiliencia de las comunidades frente a los fenómenos climáticos. El impacto de El Niño se sentirá con fuerza en los próximos meses y podría extenderse hasta 2027.