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jueves 29 de octubre de 2026

Política

Evo Morales lanza ultimátum al Gobierno sobre la subvención del diésel

El expresidente Evo Morales advirtió que se movilizarán si no se restablece la subvención al diésel antes del 3 de octubre. Las tensiones aumentan en el panorama político boliviano.

Por Ximena Delgadillo · 27 de septiembre de 2026

Evo Morales, exmandatario boliviano, ha dado un plazo al Gobierno de Rodrigo Paz para que se anule el Decreto Supremo 5716, que retiró la subvención estatal al diésel. Si esto no sucede antes del 3 de octubre, los seguidores de Morales están listos para organizar una "gran movilización nacional".

Esta advertencia se hizo durante el congreso de "Evo Pueblo", que se llevó a cabo en Lauca Ñ. Morales se encuentra en esa región debido a una orden de aprehensión que le limita moverse libremente por el país.

Entre las exigencias de los movilizados está la derogación no solo del DS 5716, sino también del DS 5727, que, según ellos, busca privatizar y debilitar las empresas públicas del país.

Morales hizo un llamado a todos los sectores sociales que apoyan su movimiento a unirse en la lucha por lo que considera la soberanía del país, bajo principios de antiimperialismo, anticolonialismo y anticapitalismo para combatir el neoliberalismo.

Durante el encuentro, también se criticó la política energética del Gobierno actual y se propuso la reinstauración del Ministerio de Planificación y del Ministerio de Energías como pasos necesarios para recuperar el control de la economía boliviana.

Nilton Condori, senador suplente de la alianza Unidad, también estuvo presente en la reunión. En su discurso, hizo un llamado a la unidad de la izquierda y a luchar contra lo que calificó como un saqueo del futuro del país por parte de la élite gobernante.

"Esta aymara, este boliviano, viene a buscar unidad. ¿Para qué? Para acabar, para extirpar a esta élite ociosa que nos han delinquido doscientos años, que nos han robado. Esa es mi furia, mía…"

Las resoluciones del encuentro también incluyeron un rechazo a lo que Morales percibe como sumisión del Gobierno a intereses extranjeros como los de Estados Unidos y el FMI, a quienes señala como responsables de implantar políticas que no benefician a Bolivia.