El aumento del diésel impactará en los precios y la inflación, según analista económico
César Vargas señala que el incremento del diésel afectará a toda la cadena de comercialización, elevando los costos de productos y servicios, incluso los que no utilizan este combustible.
César Vargas, un analista económico, alertó sobre el impacto que tendrá el aumento del precio del diésel en los costos de transporte, lo que a su vez se reflejará en los precios de diversos productos y servicios. Este efecto se sentirá en toda la cadena de producción hasta llegar al consumidor final.
Durante una entrevista en el programa ‘Opinión, Miradas y Gente – OMG’, Vargas explicó que el transporte pesado, que es fundamental para mover mercancías a nivel nacional, se verá directamente afectado por el incremento en el costo del diésel. Este aumento se trasladará a los costos de los importadores, productores y comerciantes.
El analista también destacó que el impacto no solo será para quienes usan diésel, sino que actividades que utilizan gasolina o gas también sentirán las consecuencias. Según Vargas, todos forman parte de una misma cadena de producción y comercialización, por lo que el efecto se multiplicará.
Impacto en productos agrícolas y de consumo
Vargas puso de ejemplo el transporte de productos agrícolas, mencionando que los productores que llevan sus productos a los mercados dependen del transporte pesado que opera con diésel. Este aumento también afectará el costo de productos básicos como la papa, que llegan a las ciudades en camiones.
Además, señaló que Cochabamba, un importante proveedor de productos como el pollo al resto del país, también enfrentará aumentos en los precios debido a que se transportan en vehículos que utilizan diésel.
Consecuencias de la importación y falta de transparencia
Vargas criticó la falta de información sobre la importación de combustibles, señalando que entre 2006 y 2018 Bolivia gastaba alrededor de 1.500 millones de dólares anuales en este rubro, cifra que ha aumentado considerablemente en los últimos años, superando los 4 mil millones de dólares.
El analista enfatizó la necesidad de mayor transparencia en la información sobre el origen y la calidad de los combustibles importados, sugiriendo que la corrupción es un factor que perjudica a la población boliviana al no poder acceder a datos claros sobre estos procesos.
Finalmente, Vargas advirtió que el aumento de los combustibles podría inducir a la especulación en el mercado, especialmente en un contexto de incertidumbre económica. Propuso que Bolivia busque alternativas a su dependencia de los hidrocarburos, sugiriendo que un enfoque en el empleo formal es crucial para enfrentar los desafíos económicos que se avecinan.