El gran robo del banco: un extesorero se lleva más de 7 millones sin que nadie se entere
Un extesorero del Banco Nacional de Costa Rica fue condenado por un audaz robo que se extendió durante dos años, donde aprovechó su acceso para desfalcar al banco de manera ingeniosa.
Ricardo Olivas, un exfuncionario del Banco Nacional de Costa Rica, fue hallado culpable de 33 delitos de peculado, tras haber llevado a cabo un robo millonario que dejó a todos sorprendidos. Las irregularidades ocurrieron entre 2021 y 2023, y se estima que logró sustraer más de $us 7 millones.
Durante el juicio, se reveló que Olivas usaba sobres amarillos de manila para retirar fajos de dinero en efectivo. Las grabaciones de las cámaras de seguridad fueron clave para entender cómo logró actuar sin levantar sospechas.
Método ingenioso para el robo
Las pruebas mostraron que el extesorero cometió el desfalco en 33 ocasiones, logrando colocar hasta 15 fajos de billetes de 100 en cada sobre. Tenía un plan meticuloso, ya que conocía a la perfección los puntos ciegos de las cámaras de seguridad.
Además, salía de la oficina al final de su jornada laboral, ocultando el dinero bajo su abrigo o entre otros objetos, y realizó al menos cinco arqueos falsos para evitar auditorías de sus fondos.
El tribunal no solo lo sentenció a 330 años de prisión, sino que también lo inhabilitó por 10 años para ocupar cargos públicos. Sin embargo, la pena máxima que podría cumplir es de 30 años.
Hasta la fecha del juicio, las autoridades no habían logrado recuperar el dinero robado. Este caso, conocido como "Gallo Tapado", ha sido catalogado como el mayor robo bancario en la historia de Costa Rica.