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jueves 29 de octubre de 2026

Sociedad

Biodiversidad y turismo: la fórmula para aprovechar sin dañar

El turismo de naturaleza en Bolivia puede ser una gran oportunidad económica, pero su éxito depende de una gestión adecuada que respete y conserve los ecosistemas locales.

Por Diego Rocha · 17 de septiembre de 2026

¿Es posible que la biodiversidad se convierta en una fuente de ingresos sin que el turismo acabe perjudicando a los ecosistemas? La clave está en la planificación adecuada de los destinos turísticos. Este tipo de turismo puede ofrecer no solo beneficios económicos y empleo, sino también experiencias únicas para los visitantes, siempre y cuando se establezcan límites y se involucre a las comunidades locales.

Juan Carlos Núñez, profesor de Administración de Hotelería y Turismo en la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), resalta el interés en el turismo de observación de biodiversidad, citando a las aves, orquídeas y mariposas como algunos de los principales atractivos que se pueden desarrollar en Bolivia. Según él, el turismo también puede funcionar como un medio de exportación al atraer turistas internacionales que consumen productos y servicios locales.

Mónica Pacheco, coordinadora del Centro de Investigación, Innovación y Transformación Digital en Turismo (CIINTUR) de Unifranz, enfatiza que Bolivia necesita avanzar hacia un turismo más moderno, enfrentando desafíos en la gestión y colaboración entre actores para crear ofertas sostenibles y competitivas.

La biodiversidad como atractivo turístico

Elementos como paisajes, fauna y flora pueden transformarse en experiencias de observación, senderismo y fotografía. Es importante tener en cuenta que la naturaleza no se consume como un producto convencional; si se afecta el ecosistema, también se pierde el atractivo que ofrece.

El Banco Mundial ha destacado que el turismo relacionado con la naturaleza puede ser clave para el desarrollo económico, siempre que se maneje correctamente, generando empleo y apoyando la conservación de la biodiversidad. Esto implica crear un sistema que beneficie a todos, no solo a los visitantes.

Los problemas surgen cuando el aumento de turistas no va acompañado de una infraestructura adecuada y regulaciones claras. La falta de gestión puede conducir a la contaminación, presión sobre recursos hídricos y la alteración de hábitats, lo que a su vez disminuye el valor medioambiental de los destinos.

La planificación territorial es crucial. No todos los lugares tienen las mismas características y capacidades. Identificar atractivos y establecer cadenas de valor puede ayudar a crear productos turísticos que se ajusten a las particularidades de cada área.

Aprovechando la biodiversidad de Bolivia

Bolivia cuenta con diversos ecosistemas que pueden dar lugar a propuestas turísticas especializadas. Ejemplos son el turismo de observación de aves, orquídeas y mariposas, actividades que requieren guías capacitados y un enfoque en la conservación.

El CIINTUR ha estado trabajando con cinco municipios del departamento de La Paz —Teoponte, Tiwanaku, Caranavi, Quime y Jesús de Machaca— para desarrollar herramientas que fortalezcan la gestión turística local. Pacheco menciona que estos proyectos buscan identificar cadenas de valor y aplicar la investigación de forma que beneficie a los municipios.

Para convertir la biodiversidad en una oportunidad, es necesario cambiar la perspectiva: no se debe ver la naturaleza solo como un escenario para el turismo, sino como un patrimonio que necesita ser cuidado. La conservación debe integrarse en el turismo, de modo que los visitantes no solo disfruten de un paisaje, sino que también contribuyan a su preservación.

El reto para Bolivia es asegurarse de que los beneficios del turismo lleguen a las comunidades locales y que parte del valor generado ayude a proteger los ecosistemas. Así, transformar la biodiversidad en una oportunidad implica conocerla y gestionarla mejor, asegurando que el turismo sostenible no se mida solo por la cantidad de turistas, sino por su capacidad para generar bienestar sin dañar lo que hace único a cada lugar.