Saltar al contenido

jueves 29 de octubre de 2026

Sociedad

El INRA Chuquisaca aún tiene un 10% de tierras por sanear

El nuevo director del INRA, Freddy Herrera, revela que el proceso de saneamiento de tierras en Chuquisaca está lejos de concluir, enfrentando varios desafíos.

Por Diego Rocha · 17 de septiembre de 2026

Freddy Herrera, quien recientemente asumió como director del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en Chuquisaca, ha informado que todavía queda un 10% de tierras por sanear en la región. Esto contradice afirmaciones previas que indicaban que solo un 2% del trabajo restaba por hacer.

La autoridad hizo hincapié en que los retrasos en el proceso de saneamiento se deben a diversos factores, incluyendo conflictos territoriales, fallas en los requisitos técnicos y también a demoras intencionadas relacionadas con campañas políticas.

Al tomar posesión de su cargo, Herrera encontró una institución que funciona de manera desorganizada, con muchos trámites atrasados y un equipo de solo 13 funcionarios. Aunque se han incorporado dos nuevos profesionales, el director planea pedir la contratación de ocho expertos más en La Paz para octubre.

Otro de los puntos críticos que mencionó Herrera es la insatisfacción salarial de los profesionales en el INRA. Para mejorar esta situación, se están gestionando fondos a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de aumentar salarios y optimizar las brigadas que se encargan del saneamiento.

Sobre el conflicto que afecta al Distrito 8 de Quila Quila, que lleva más de 20 años sin solución, Herrera destacó que la resolución corresponde a la Dirección Nacional del INRA, aunque su oficina está dispuesta a colaborar en las negociaciones, incluso facilitando el diálogo en quechua.

Además, Herrera subrayó la importancia de establecer una mejor relación con las organizaciones sociales para asegurar que los títulos de propiedad sean entregados sin presiones ni condicionamientos. También mencionó la necesidad de modificar la Ley 1715 para abordar los problemas relacionados con el minifundio y la falta de identificación de parcelas que afecta a los campesinos de los Valles de Chuquisaca.