Comienza juicio por el brutal crimen de Pucamayo
Este martes, en Cochabamba, se dio inicio al juicio por el macabro asesinato de cinco personas ocurrido hace un año y medio en Pucamayo. El acusado, Ernesto Almaraz, ha confesado su participación, pero su defensa busca anular el proceso.
El juicio oral por el secuestro, asesinato y calcinamiento de cinco personas, un caso que conmocionó a Cochabamba, comenzó este martes en los juzgados de la ciudad. Este horrendo crimen se perpetró hace aproximadamente un año y medio, en noviembre de 2022, en la zona de Pucamayo, Coranipampa.
Ernesto Almaraz Chura, quien es el único imputado hasta la fecha, se encuentra en el banquillo de los acusados. Durante la audiencia, la parte acusadora reveló que Almaraz confesó haber disparado a las cinco víctimas con una escopeta, principalmente en la cabeza, antes de incinerar sus cuerpos.
Defensa intenta frenar el juicio.
A pesar de su confesión, la defensa de Almaraz intenta anular el proceso judicial, argumentando que su declaración fue obtenida bajo coacción, tanto por la Policía como por la comunidad de Pucamayo, que supuestamente lo presionó para entregarse. Los tres abogados que lo representan se han abstenido de hacer comentarios ante los medios.
La situación es aún más preocupante para las familias de las víctimas. De las cinco familias afectadas, solo dos tienen representación formal en el juicio, mientras que las otras han decidido no participar debido a amenazas constantes. Una de las parte querellante expresó su indignación diciendo: "Acabó con la vida de cinco personas y como a perros los han matado. Ni un animal merece morir así".
Impunidad y retos para la justicia.
Este caso revela una red compleja de complicidades. Según la acusación, al menos otros cómplices, incluidos familiares de Almaraz y algunos comunarios, también estarían implicados. Sin embargo, la Policía ha enfrentado obstáculos para llevar a cabo la reconstrucción de los hechos, ya que la zona de Coranipampa y Pucamayo es de difícil acceso y carece de seguridad para las fuerzas del orden.
Las familias de las víctimas claman por justicia y piden al Estado que implemente medidas que permitan a la Policía acceder a la zona. La preocupación radica en que estos crímenes no queden impunes y que la memoria de las víctimas sea honrada.